Miedos que sentí al decidir educar en casa

miedos al decidir hacer homeschooling

Educar en casa fue una decisión fácil de tomar  pero no de afrontar y debo confesar que aunque estaba totalmente decidida que eso era lo que quería para mi hija por los múltiples beneficios tenía miedos, dudas y mucha inseguridad. Estos miedos los disfrazaba como desventajas del homeschooling o educación en casa.

El solo hecho de pensar en lo que dirían mi familia, amigos y conocidos me aterraba porque sería algo difícil de entender, además de que no sabía si podría con semejante responsabilidad en mis hombros.

Trabajé  mucho para superar esos miedos, lo primero que hice fue informarme y finalmente eso me ayudo en esa etapa inicial.

Si tú estás pensando en educar sin escuela posiblemente estas pasando por los mismos temores, yo tuve muchos pero te contaré los siete principales y como hice para afrontarlos.

1. ¿Qué va a decir mi familia, la familia de mi esposo, amigos y conocidos?

Es normal que cuando la gente cercana a ti se entere que tu hijo no ira a la escuela reaccionen de una manera negativa y empieces a escuchar todo tipo de comentarios pesimista, ya que estarán hablando de algo que no conocen.

Por eso es tan importante que estés bien informada, que seas firme, que estés preparada; con información de calidad y tu plena convicción podrás explicarle tus razones y no se trata de que entiendan tu decisión solo que la respeten, no tienes que discutir solo hablar.

En mi caso, estoy plenamente convencida que esto es lo que quiero para mi hija.

Imaginarme todos los beneficios que tendrá, que no perderá el tiempo aprendiendo cosas que no necesitará y enfocándola desde pequeña a hacer cosas que le gustan, descubriendo sus talentos, incentivando su creatividad, fortaleciendo sus habilidades me causan una gran emoción y eso me hace enfrentar cualquier situación.

Así que si tú también tienes este temor no te preocupes, lo difícil es decirlo por primera vez, después se acostumbrarán y finalmente tendrán que respetar tu decisión porque simple y sencillamente es tu hijo.

También es importante que platiques con tu hijo y le expliques los motivos que tienes para no mandarlo a la escuela, prepáralo para todo tipo de posibles comentarios o preguntas que la gente pudiera hacerle.

Puede haber comentarios mal intencionados o que generen confusión en tu hijo, nada mejor que estar preparados.

2. No soy Maestra, ni Pedagoga ¿cómo pretendo enseñarle a mi hija?

Creer que una escuela es la responsable de nuestra educación y por lo tanto de nuestro futuro laboral es uno de los principales paradigmas que debemos derribar.

Por lo tanto pensar que un profesor es la única persona capacitada para enseñarles cuestiones académicas a los niños y jóvenes es parte de ese primer paradigma que hay que romper.

Es cierto que no tengo un título académico que diga que soy Licenciada en educación o en pedagogía pero eso no significa que no pueda hacer este trabajo, eso para mí no es una limitante.

Vivimos en una era donde la tecnología nos brinda un mundo de posibilidades y con tan solo un clic puedes tener a tu alcance un sinfín de conocimientos, todo es cuestión de querer, hoy en día ese pretexto no es válido.

Enseñar para mí no es algo nuevo, en mis trabajos anteriores tuve la oportunidad de participar en muchos cursos de capacitación para el personal de las empresas de todos los niveles, siempre lo disfrute mucho y al principio no era instructora certificada y eso no me impidió hacerlo bien.

Al contarte lo anterior no quiero que pienses que solo por haber hecho eso puedo hacerlo mejor que tú, no es lo mismo hablar de un tema con adultos que enseñarle a un niño a leer, jamás lo he hecho, pero sé que tengo la capacidad de lograrlo.

Así que no tengas miedo es solo cuestión de actitud y no debes saberlo todo, también se vale pedir ayuda, ya verás que será súper divertido aprender junto con tu hijo.

3. No sé por dónde empezar

Cuando tomé la decisión de educar sin escuela no sabía  por dónde empezar, me sentía sola en este proceso, me preguntaba en cómo elegir un plan de estudio, sin conocer del tema aún, lo que me estaba pasando era que mi mente estaba totalmente escolarizada y tuve que ponerme a trabajar en ello.

Posiblemente a ti te pase lo mismo, por eso una de las principales actividades que debemos hacer en un principio debe ser desescolarizar nuestra mente.

Tomando como punto de partida el objetivo que fijaste acerca de la educación en el hogar elaborarás tu plan, por eso es tan importante tener esa visión familiar.

Buscar referentes, blogs, información en las redes sociales, eso te abre mucho el panorama y de alguna manera te empiezas a sentir acompañada, ya no te sientes como de otro planeta porque te das cuenta que hay muchas familias que adoptaron esta forma de vida y ha sido una decisión increíble.

4. ¿Y si mi hija quiere estudiar una licenciatura, cómo obtendré los certificados de estudio?

Esta era una de las principales ideas que rondaba mi cabeza en un principio y que por su puesto me iban a cuestionar cuando se enteraran que mi hija no iría a la escuela.

Nuevamente es cuestión de información, en México contamos con el INEA (Instituto Nacional para la Educación de los Adultos).

El INEA desarrolla modelos educativos, materiales didácticos, sistemas para la evaluación del aprendizaje, realiza investigaciones para fortalecer la educación con personas jóvenes y adultas y certifica la educación básica para aquellos que no hayan cursado o concluido dichos estudios.

Para el caso de la preparatoria existen muy buenas opciones para estudiar la preparatoria de forma abierta o semi escolarizada en nuestro país.

Con estos documentos es suficiente para que mi hija sea admitida en cualquier universidad que ella quiera estudiar, si es que así lo desea.

Es importante que investigues cuales son las opciones que existen en tu país, pero antes de eso debes informarte si es legal, porque por lo que sé no en todos los países la educación en casa está permitida.

5. Y si se hace una niña antisocial

Cuando estaba evaluando la posibilidad de educar en casa me vino a la mente la cuestión de la socialización.

Sé que la escuela no es la única opción para que un niño sea social, existen actividades que se los permiten dentro y fuera de la escuela.

Todo depende de los gustos e intereses de tus hijos.

La socialización es mucho más que simplemente interactuar con otros niños de la misma edad.

Un niño educado en el hogar tiene la oportunidad de socializar y elegir a sus amistades sin que nadie se las imponga.

En una escuela está a diario con 30 ó 40 niños durante 3 o 6 años dependiendo en el nivel que se encuentre, el niño no eligió a esos compañeros y le guste o no tendrá que estar con ellos.

Diversos estudios revelan que las habilidades sociales que un niño educado en el hogar aprende son más beneficiosas y saludables que lo que muchos niños obtienen de un entorno escolar tradicional.

Quiero contar algo que me paso hace algunos días  y que viene mucho al tema de la socialización.

Fui a la universidad que estudié y de casualidad me encontré con un compañero de la carrera.

Muy amable me saludo, yo puse una cara de preocupación que trate de disimular porque no pude acordarme de su nombre, me dio mucha pena que él me llamara por mi nombre y yo no.

Me quede pensando que estuvimos 4 años y medio compartiendo clases pero honestamente lo máximo que llegábamos a decirnos era “hola” porque no éramos amigos.

La realidad es que es así, vayas en primaria o en universidad tienes un grupo de amigos con el que prácticamente pasas todos tus días y al resto de compañeros no los llegas a conocer.

6. No sé si tendré la paciencia necesaria

Sin duda la paciencia deberá ser fundamental con esta forma de vida, porque educar en casa va más allá de un método de enseñanza/aprendizaje es un estilo de vida que las familias adoptamos y hay días difíciles como en todo pero si sabes bien hacía a dónde vas el proceso puede ser menos complicado.

Cuando te sientas frustrada y creas que no lo vas a lograr por la falta de paciencia te recomiendo hacer lo siguiente:

  • Piensa en el objetivo que te llevo a decidir educar en casa.
  • Visualiza la persona que será tu hijo, gracias a tu esfuerzo y paciencia.

Todos los días al levantarte piensa en esto y antes de gritar y enojarte con tu hijo piensa que si con tus gritos y mal humor las cosas cambiaran.

También se vale tomarte un descanso cuando lo consideres necesario, una de las ventajas de la educación en el hogar es que es totalmente flexible.

También puede ayudarte no exigirte  demasiado, el tener muchas cosas que hacer en un solo día puede llegar a ser abrumador y más fácilmente puedes perder la paciencia.

Dicen los expertos que la paciencia se cultiva y si tu objetivo final es lo suficientemente fuerte para ti te aseguro que trabajaras en ello.

7. ¿Cómo le haré para ser mamá, esposa, maestra, mujer? ¿Tendré tiempo para todo?

Sin duda cuando eliges educar en casa los deberes diarios se vuelven aún más complejos de lo que son normalmente.

Debes ser sumamente organizada y establecer prioridades, hay cosas que son importantes y otras urgentes, enfócate en lo urgente y créeme que encontraras tiempo para realizar todas tus actividades.

Un plan de actividades diario debe formar parte de tu nuevo estilo de vida, eso te permitirá saber qué es lo que tienes que hacer, no desviarte y también medir tus avances.

Es importante cumplir con las actividades que te fijes en tu día, te recomiendo incluir también momentos divertidos o de ocio; una salida al cine, a un café, un bar, comer fuera de vez en cuando, visitar a tu estilista, etc., puede ser sumamente benéfico y desestresante.

Si te organizas te aseguro que se puede hacer, se ve imposible pero solo es cuestión de querer hacerlo.

Apóyate de tu pareja o de algún familiar que pueda ayudarte.

Es cuestión de actitud

Cuando tomamos decisiones importantes en nuestra vida es normal que aparezca el miedo, la incertidumbre nos hará dudar y es muy delgada la línea entre hacerlo o dejar que el miedo nos paralice.

Recuerda una decisión importante que hayas tomado, la carrera que estudiaste, casarte, tener hijos; al principio posiblemente tuviste miedo a lo que vendría pero finalmente decidiste entre hacerlo o no.

Pensar en el resultado final es sin duda tan poderoso para hacer o no alguna cosa que queremos, es tu motivación, el motor que te hace encarar cada situación que se te presente.

Decidir educar sin escuela es algo muy importante, muy grande, una responsabilidad enorme pero el solo hecho de pensar en los resultados y beneficios te hace dar lo mejor de ti.

Días difíciles va a haber, la clave está en la actitud con la que enfrentas cada situación que se te presente, trabaja en ser una mejor persona y dile adiós a tus miedos.

Me encantaría conocer tu historia, así que te invito a dejarme un comentario.

 

2 comentarios en “Miedos que sentí al decidir educar en casa”

  1. Hola Tere, vine a darme una vuelta por tu blog después de recibir tu mensaje. Te felicito por tu labor en este sitio. Estoy segura que muchas madres y padres saldrán beneficiados de tus contenidos. Te mando un abrazo grande.

    1. Hola Cecy!!

      Gracias por visitar mi Web y gracias también por tus palabras. Yo cada que me acuerdo de ti y de la gran labor que hacer siento una gran inspiración 🙂 Espero un día ir a Guadalajara y podamos reunirnos, conocerte sin duda será una gran experiencia.

      Un abrazo fuerte!! y aquí estamos, ambas compartiendo nuestras experiencias, esperando llegar a todas aquellas mamás a las que les pueda servir. En lo personal he aprendido y sigo aprendiendo mucho de ti y te admiro muchísimo por el gran trabajo que haces.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *