Sé la madre que tus hijos necesitan

Cómo ser mejor madre

Cuando nos convertimos en madres, queremos hacer todo bien y ser la mejor mamá para nuestros hijos. Sin embargo, giran tantos paradigmas y mitos en torno a la maternidad, que nos agobiamos mucho si nos sentimos fuera del concepto de “madre perfecta”. Sé que al igual que yo, en más de una ocasión te has preguntado ¿cómo ser mejor madre?. Luchas cada día por conseguirlo, y cuando cuando crees que fallas te sientes fatal.

Yo también cuando tuve a mi hija pensaba que por arte de magia sabría qué hacer y que todo seria de color rosa, pero la realidad fue muy diferentes. Los primeros días la pase muy mal y eso de alguna manera me hacía sentir mala madre. Incluso llegue varias veces a cuestionarme si la maternidad era para mí.

Ahora que han pasado los años que he aprendido tanto de mi misma, que la maternidad ha traído grandes aprendizajes a mi vida. Sé que todo lo que ha pasado es para hacerme mejor persona y mejor madre.

Ahora sé y he entendido que mi hija no necesita a una madre perfecta, necesita a la mejor madre que yo pueda ser a su lado y tu hijo también lo necesita, por eso te invito y te digo: “sé la madre que tus hijos necesitan”.

A continuación de doy algunas sugerencias de cómo ser mejor madre o como llegar a ser la madre que tu hijo necesita. Acompañame. 🙂

1. Ocúpate de ti

Estar y sentirte bien es fundamental para ser la madre que tus hijos necesitan. Mantén buenos hábitos y esto te mantendrá en equilibrio.

Tus hijos necesitan a una madre sana física, mental y emocionalmente, este punto es clave para estar bien contigo misma y por consiguiente con las personas que te rodean es este caso con tus hijos.

2. Gestiona tus emociones

El no saber gestionar nuestras emociones provoca desconexión con los hijos. Si no somos capaces de entender y controlar nuestras emociones no podemos pretender que nuestros hijos lo hagan o estar cerca de ellos de manera sana.

Todas las emociones son necesarias y debemos permitirnos sentirla, ninguna es mala, en donde está el problema es cuando actuamos de manera reactiva. Así que haz un compromiso contigo misma y que sea uno de tus objetivos el aprender a gestionar tus emociones.

No es una tarea sencilla, lo primero que te sugiero hacer es que sientas bien, después te propongas no estallar, inténtalo por lo menos una vez cada día, si tu hijo hace algo que te molesta, en vez de gritar o descontrolarte respira, acércate a él, ponte a su altura y habla con él; si estás muy enojada respira y retírate de la escena, ya más tranquila regresa y habla con tus hijos.

3. Sé paciente

Ser madre es un verdadero reto y sé que puedes decirme que la paciencia no es lo tuyo; sin embargo, considero que desde que nuestro hijo nace empezamos a desarrollar la paciencia. Debemos hacer todo lo posible por entender, acompañar y darle todo nuestro amor a nuestros hijos. Debemos hacer todo lo posible por entender, acompañar y darles todo nuestro amor a nuestros hijos.

Entiendo que no es fácil ser una madre paciente, todas nos equivocamos, todas a veces perdemos la paciencia, se trata de irla trabajando cada día, de dejar de explotar y ser más comprensiva, de ese modo crearemos lazos fuertes con nuestros pequeños.

4. Sé vulnerable

No debes evitar que tus hijos te vean triste o experimentando alguna emoción que a veces evitamos, por el contrario si compartimos con ellos cómo nos sentimos y por qué nos sentimos así ellos estarán aprendiendo a identificar emociones y además se crea un lazo de confianza.

5. Quítate la idea de controlar

Por alguna razón queremos controlar todo lo que hacen nuestros hijos, dicen e incluso lo que piensan; queremos que coman cuando decimos, jueguen cuando nosotras queremos, digan lo que consideramos correcto, hagan solo lo que nosotras les permitimos.

Entiendo que somos las responsables de dirigir, educar, formar a nuestros hijos, darles valores fuertes para que actúen siempre en base a esas convicciones que tengan; sin embargo, también debemos darles y respetar su voz, debemos aprender a escucharlos, a entender que ellos también deben aprender a tomar decisiones. Claro que debemos acompañarlos pero desde el amor no desde el control.

6. Trabaja con tu niña interior

En algún momento de nuestra maternidad nos encontraremos con nuestra niña herida, recordaremos experiencias que vivimos en nuestra niñez y que posiblemente nos estén lastimando o no nos están dejando ser completamente nosotras mismas con nuestros hijos.

Una buena manera de empezar a trabajar con nuestra niña interior es escribirle una carta diciéndole todo eso que le falto en aquel momento y que hoy te comprometes a darle. Te aseguro que es algo que puede parecer sencillo pero que ayuda bastante.

7. Hazte responsable de ti misma

En este momento ya no es válido que culpes a tus padres, familia, sociedad, religión de lo que eres y haces. Debemos empezar  a hacernos responsables de nosotras mismas.

Ahora no solo es por ti, hay uno o más seres “tus hijos” que necesitan la mejor versión de ti para ser esa madre que necesitan, estoy segura que es lo que deseas si no, definitivamente no estarías aquí leyéndome.

8. Acepta tus errores

Todas las mamás nos equivocamos, por tal motivo podemos llegar a sentir culpa, si tú te equivocas con tus hijos y pierdes la paciencia admite que te equivocaste con ellos y pídele una disculpa, explícale el motivo por el que te sentías mal y que estás tratando de ser la madre que él necesita.

De esta manera le estarás enseñando a pedir disculpas y a aceptar sus errores a él también y que sepa que no siempre tenemos la razón, pero si la humildad para aceptar que nos hemos equivocado,esto no es nada fácil para muchos adultos, piensan que por ser niños no merecen disculpas o que ellos olvidan rápido; sin embargo, cada herida que vamos sembrando en nuestros hijos en algún momento crecerá y si no lo trabaja causará estragos.

9. Dale valor a la voz de tu hijo

Es muy importante que aprendamos a escuchar a nuestros hijos, a veces queremos que solo se escuche la nuestra, pensando que tenemos la razón y que podemos elegir por ellos; sin embargo, no es así y debemos enseñarlos que lo que ellos tienen que decir es importante, sus emociones, sentimientos, su opinión, etc.

Sé la madre que tus hijos necesitan

Tenemos que trabajar en acompañar a nuestros hijos para que sean la persona que vinieron a ser en su mejor versión, darles bases y valores fuertes, enseñarlos a tomar decisiones a ser personas felices, exitosas, abundantes…

No se trata de querer controlarlos, cambiarlos o que solo hagan lo que nosotras queremos, también debemos tener la apertura y la fuerza para acompañar al hijo que tenemos. Cuando somos incapaces de hacerlo debemos ver que hay en nuestro interior que nos impide conectar con nuestros hijos desde el amor y el respeto.

Recuerda que si quieres hijos emocionalmente sanos, primero debes sanarte a ti, no es un trabajo de un día, es algo constante, como todo en la vida se empieza con un primer paso, paciencia, dedicación, constancia, crianza consciente, pero sobre todo mucho AMOR.

Sigues preguntándote ¿Cómo ser mejor madre? acepta que no eres perfecta, eres un ser de luz que puede brillar a diario 🙂

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