¿Cómo conectar emocionalmente con tu hijo?

conexión con los hijos

Muchos de los problemas que tenemos con nuestros hijos se presentan por la falta de conexión con ellos. La conexión con los hijos es muy importante para un desarrollo emocional sano; pero ¿cómo podemos conectar con nuestros hijos, si no sabemos conectar con nosotras mismas?

Hay una serie de cosas que puedes hacer para conectar emocionalmente con tu hijo, a continuación te menciono algunas; pero sin duda es fundamental que primero empieces a conectar contigo misma, aprendas a escucharte, debes aprender a relajarte, descansar, etc.

Puede parecer complicado y más con el ritmo de vida que podemos llegar a tener, pero con unos minutos al día puedes empezar; todo está en ti, te aseguro que  puedes disponer de al menos 5 o 10 minutos al día  para empezar a hacer una a una las siguientes recomendaciones que menciono.

Escúchalo y habla con él

Sé que puedo parecer repetitiva en decirte que escuches a tu hijo, pero en verdad es algo muy importante si queremos conseguir esa conexión con los hijos y tener una relación cercana con ellos, aunque sean muy pequeños, aprendamos a escucharlos y a entenderlos.

Así como es importante escucharlos, es igual de importantes hablar con ellos. Hace unos días una persona se sorprendió de la manera que tengo de hablar con mi hija; esa persona me dijo: “Apoco crees que te entiende” y se sorprendió aun más porque siempre que hablo con mi hija me pongo a su altura; yo le dije: “estoy segura que me entiende”, tal vez no comprende el 100% de mis palabras, pero esta es la mejor forma para que vaya comprendiendo y sé que mi mensaje lo entiende.

Contacto físico

Besar, abrazar, acariciar todos los días a nuestros hijos independientemente de la edad que tenga es algo que no debemos dejar de hacer ningún día; podemos llegar a molestarnos a veces con ellos, pero esa no es razón  para retirarles el contacto físico; además de que ese abrazo, beso o caricia que recibimos por parte de nuestro hijo, que puede ser pequeñito pero sin duda engrandece nuestro corazón 🙂

Juega con él

Pasar momentos divertidos con tu hijo, compartiendo sus juegos favoritos puede ser una terapia realmente relajante; si no lo has hecho te invito a que lo hagas, toma por lo menos unos minutitos al día para jugar con tu hijo y te garantizo que además de sentirte muy bien, podrás conectar con tu hijo y tendrás un acercamiento realmente bonito con él.

Aprendan juntos e interésate por las cosas que le gustan

A veces pensamos que somos los adultos quienes enseñan a los niños y no somos capaces de ver y recibir el mar de aprendizaje que un niño puede traer a nuestras vidas.

Todos los días puedes aprender algo con tu hijo; si a él le gustan los autos, investiga con él acerca de ello. Cualquier cosa que él desee aprender compártanla.

Involúcralo en las actividades de la casa

He escuchado a tantas mamás decirle a sus hijos: ”Ve a tu habitación o vete a jugar en lo que yo limpio o hago la comida” sé que algunas lo hacen por temor a que llegue a quemarse o a lastimarse; pero sería interesante que por lo menos una vez le dijeras a tu hijo: “quieres ayudarme a cocinar, limpiar, lavar, etc, lo que sea que vayas a hacer, te aseguro que tu hijo aprenderá y además estará cerca de ti, compartiendo lo que tú haces y creando un momento muy bonito de conexión y también lo estarás enseñando a cooperar.

Comparte tus planes, tus pasiones, tus historias, tus conocimientos y todo lo que puedas con tu hijo

Para mí esto es tan importante; en lo personal conozco muy poco de la vida de mis padres y debo confesar que me encantaría que por lo menos una vez específicamente mi madre compartiera conmigo sus historias de vida, sé que eso no pasará; lo que sí sé es que yo con mi hija si lo haré. A veces le cuento cómo fue cuando su papá y yo supimos que la esperábamos; cómo fue mi embarazo; cómo fue mi parto; cómo fue ese primer contacto con ella, etc; algunas personas tal vez podrán decir que estoy loca, sé que ella aun es pequeña y tal vez no me entienda pero si me nace contárselo no veo porque no hacerlo.

Compartir con nuestros hijos nuestras historias, planes, pasiones, consejos, etc; es algo que considero que como madres deberíamos hacer, hay veces que los padres dicen: “no podemos contarle esto a los niños porque no van a entender” o escondes cosas quizá por protección a que no sean lastimados, pero no estoy de acuerdo y lo digo porque yo que lo viví como hija y puedo decirte que me hubiera encantado que mis padres compartieran todo esto conmigo porque estoy convencida que compartir esas cosas crea un lazo muy fuerte entre una familia, los hace más unidos y permite esa conexión con los hijos.

Debes estar presente en cuerpo, alma y mente

En esta era de la infoxicación; de las madres modernas; del nuevo rol de los padres, se está haciendo cada vez más difícil estar presentes con nuestros hijos y no hablo de que tu cuerpo este ahí a lado del de él, sino de estar presente en cuerpo, alma y mente que te olvides de todo y que te preocupes solo de pasar un buen momento con tu hijo.

¿Niños demandantes o madres con carencias de recursos emocionales?

Es curioso cómo somos los papás a veces; queremos que de adultos nuestros hijos sean: independientes, sociales, asertivos, decididos, etc; pero cuando son pequeños queremos que sean pasivos, tranquilos, obedientes, moldeables… ¿cómo pretendemos que tengan las primeras características si desde pequeños no los dejamos ser?

Tenemos la creencia errónea de que para que nuestro hijo sea una persona de bien, debe portarse “bien” pero ¿qué es portarse bien? ¿Acostumbrar a los niños a vivir en un mundo de adultos? ¿que las personas te digan que buen hijo tienes porque cuando llegas a un lugar tu hijo no se mueve de donde tú lo dejas?

Prácticamente desde que los niños nacen son víctimas de diferentes etiquetas sociales, de recién nacidos algunos suelen llamarles de “alta demanda” yo me pregunto si en verdad son los bebés muy demandantes o no será que somos los padres los que no contamos con los suficientes recursos emocionales y eso es lo que no nos permite conectar totalmente con nuestros hijos.

Debemos saber y entender que los niños no tienen ningún problema, de manera humilde debemos analizar si tal vez nosotras somos las que no podemos comprender las necesidades de los niños, posiblemente lo que pasa es que no hay un equilibrio entre lo que necesita nuestro hijo y lo que nosotras como madres podemos darles, recuerda que si quieres hijos emocionalmente sanos primero debes sanarte a ti.

La importancia de conectar emocionalmente con nuestros hijos

Tener conexión emocional con nuestros hijos les permite sentirse seguros; pueden expresarse y ser libres; tienen la confianza de ser ellos mismos; adquieren herramientas necesarias para comunicarse y resolver conflictos; compartirán sus experiencias con nosotras; se sentirá amado y respetado incondicionalmente.

Un niño desconectado emocionalmente de sus padres carece de habilidades sociales; de escucha activa; no son empáticos; es inseguro; con baja autoestima; tiene episodios de rabia incontrolada; es agresivo; tiene descargas emocionales intensas.

Cuando un niño o joven se siente comprendido por sus padres, le es más fácil cooperar en las situaciones donde se le ponen límites, ya que existe una conexión emocional entre ellos.

Dejemos atrás la creencia de que los niños deben portarse bien, ya que eso podría interpretarse como hacer lo que los adultos quieren que hagan o dejen de hacer y mejor empecemos a conectar con nuestros hijos; es verdad que hay que poner límites, tampoco digo que debemos convertirnos en hiperpadres, pero si podemos buscar la mejor manera para llegar a acuerdos, haciéndolo siempre con respeto y amor, con esas dos herramientas ten por seguro que lograrás crear esa conexión con tu hijo que perdurará por siempre.

 

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