Cinco mitos sobre la maternidad

principales mitos sobre la maternidad

Cuando las mujeres decidimos ser mamás estamos a punto de  entrar a un mundo desconocido, místico, mágico e impredecible y los mitos sobre la maternidad no tardan en aparecer. Estos son tan poderosos y frecuentes que aparecen por todas partes; los escuchamos de seres queridos, redes sociales, medios de comunicación, etc.

Consumimos estos mitos y los asumimos como nuestras creencias, por tal motivo nos sentimos fatal y deficientes cuando no actuamos de esa manera.

Desde pequeñas algunas mujeres escuchamos muchas cosas acerca de lo que hacen o deberían hacer las mamás, ahora que soy mamá puedo decirte que son solo mitos.

A continuación voy a mencionarte en base a mi experiencia los cinco principales mitos sobre la maternidad:

1. Todas las mujeres tenemos el instinto para ser mamás

 “El instinto  maternal” cuantas veces escuche estas palabras, frases como el instinto te dirá que debes hacer, te hará adivinar qué es lo que quiere o necesita tu bebé, etc., y cuando nació mi hija me preguntaba ¿por qué no aparece ese dichoso instinto del que tanto se habla?

Ahora sé que esto del instinto es solo una creencia y que científicamente no está comprobada y se cree que está muy lejos de la realidad ¿por qué no supe esto antes? así no habría creído que tal vez no estaba hecha para ser mamá.

Esto del instinto maternal es más una creencia cultural que un factor biológico.

En mi experiencia puedo decirte que no es cuestión de instinto sino de aprendizaje.

Poco a poco vas aprendiendo a detectar las necesidades de tu bebé, lo empiezas a conocer y si cuentas con el apoyo y recomendaciones de alguien en este proceso puede ser más sencillo, sin embargo te sugiero que aprendas a detectar los buenos y los no tan buenos comentarios o consejos.

2. Cuando tengas a  tu bebé en brazos todos tus miedos se irán

 Algunas mujeres que ya han sido madres dicen que cuando tienes a tu bebé en brazos todas tus dudas y miedos que tuviste durante el embarazo desaparecerán.

Si bien el primer contacto con tu bebé es simplemente un momento mágico e indescriptible, la realidad es que no dejas de sentir miedo, ese miedo a lo que vendrá, a saber si serás una buena mamá.

La maternidad tiene muchos retos por delante para nosotras.

No te sientas mal si te sientes llena de dudas, de miedos y hasta de sentir que no serás una buena madre, poco a poco esos miedos y dudas se convierten en errores, pruebas y lecciones; así que tranquila si te sientes así, no eres la única.

3. Las mamás siempre están felices, llenas de energía y todo lo pueden

 Las mamás de película o las ideales tal vez si estén  felices,  sonriendo, arregladas  todo el tiempo, con las pilas recargadas y listas para solucionar cualquier problema de la casa, del trabajo, con sus hijos y esposos.

Sin embargo las mamás reales no y es que no puedes estar perfecta durmiendo poco, comiendo poco y viviendo poco, por salud física y mental tienes que detenerte un momento.

No debes forzarte a tener sentimientos bonitos todo el tiempo, no te pongas mascaras solo para aparentar que eres una madre perfecta, mejor reconoce y acepta lo que estás sintiendo, debes saber que es perfectamente normal y saludable experimentar todo tipo de emociones durante la maternidad.

Lo mejor que puedes hacer es reconocer qué y por qué estás sintiendo algo, de esa manera podrás saber que debes hacer para sentirte mejor, tal vez necesitar dormir un poco, comer, tomar aire fresco, meditar,…

Ser mamá es un proceso lleno de momentos de profunda alegría pero también es difícil y recuerda no puedes ser todo para todos todo el tiempo.

4. Una buena mamá ama serlo todo el tiempo

 Algunas personas afirman que si no disfrutas ser mamá cada segundo del día eres una mala madre y yo me pregunto ¿en verdad hay una persona que disfrute estar o hacer cualquier cosa todo el tiempo? No lo creo, lo mismo pasa con la maternidad.

Esto no tiene nada que ver con amar a los hijos, porque te puedo decir que sí se ama a los hijos cada segundo del día, lo que quiero decir es que no creo que sea posible amar el desorden, el caos, el dormir poco, todas esas cosas no tan bonitas que se viven en el día a día de las mamás.

Somos mamás las 24 horas del día, los siete días de la semana, no hay días de descanso, es imposible amar todo lo que pasa en este tiempo.

Mi mejor recomendación es que no dejes que te invada la culpa si de repente no estas disfrutando tu día, mejor busca soluciones, aprende a priorizar y no te exijas más de lo que puedes dar.

No pasa nada si tu casa no es tan impecable como antes, no pasa nada si un día es tardísimo y no has tenido tiempo de arreglarte, no pasa nada si te das 10 minutos de descanso.

Haz equipo con tu pareja, él puede ayudarte mucho con las labores de la casa y con los cuidados del bebé, involucrarlo además de ser lindo es un gran apoyo.

Se vale pedir ayuda y no es un signo de debilidad, eres un ser humano no una súper heroína 🙂

5. Las buenas madres centran toda su atención en sus hijos

Si bien es verdad que un hijo requiere de mucha atención, tampoco se trata de estar pegada a él todo el tiempo.

El cuidado del bebé es fundamental pero tu salud y bienestar también, algunas mujeres pensarían que cuidarse es un acto de egoísmo pero claro que no es así, si queremos dar lo mejor de nosotras a ese ser que tanto amamos primero debemos estar bien y sentirnos bien.

Un poco de ejercicio puede ayudarte, si tienes a alguien que te ayude a cuidar a tu bebé apóyate de esa persona para que salgas a tomar un café con tu pareja y/o amigos o la actividad que más te apetezca, te aseguro que te sentirás muy bien, serás mas paciente, creativa y manejaras el estrés de una manera más efectiva.

Cuando sea tiempo de estar con tu hijo da lo mejor de ti, si es hora de jugar con él, darle de comer o enseñarle algo hazlo de la mejor forma que puedas y enfocada en eso, no estés haciendo 10 cosas a la vez porque esto no te permite concentrarte y tampoco lo haces bien.

No te sientas mal si quieres y haces otras cosas, es totalmente sano y justo.

Divino regalo, difícil proceso

Como ya hemos visto ser mamá es hermoso y a su vez difícil, no pretendas ni quieras ser perfecta porque eso te traerá frustración y te hará disfrutar menos tu proceso.

No hagas todas las actividades sola, pide ayuda, puede ser a tu pareja, a tu mamá, a un familiar que esté dispuesto a apoyarte.

Disfruta de tu bebé, de la nueva familia que has formado, comparte todos los momentos que puedas con tu pareja.

Sé paciente, comprensiva, justa contigo misma.

Elimina de tu cabeza el concepto de madre perfecta y mejor adopta el de ser la mejor mamá que tu hijo necesita.

Olvídate de los mitos sobre la maternidad y de lo que la sociedad dice o espera que debe ser y hacer una “buena madre”.

Aprende a escuchar recomendaciones que no tienes que adoptar si no quieres, la decisión final es tuya.

Olvídate de que si tienes o no instinto, lo que si tienes ahora es un bebé que merece lo mejor de ti y eso lo lograrás estando bien contigo misma y escuchando a tu corazón.

Me encantaría conocer tu experiencia al convertirte en mamá.

¿Escuchaste alguno de los mitos que mencione?

Te leo en los comentarios.

 

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