Un día normal viviendo sin escuela

Como es un dia normal viviendo sin escuela

Cuando decides educar sin escuela; una de las preocupaciones más frecuentes que aparece, es que tendrás un caos en casa; piensas en si tendrás tiempo para todo, y dudas de tu capacidad, paciencia y organización. Hoy voy a contarte, como es un día normal viviendo sin escuela para mí.

Mi hija aun es pequeñapero eso no quiere decir que no podamos aprender algo cada día; aunque si debo decir que nuestro aprendizaje, no es precisamente delante de un pizarrón.

¿Cómo es un día normal viviendo sin escuela para mí?

Las mañanas

Levantarme temprano, ha sido clave para poder hacer mas eficaces y eficientes mis días. Me levanto aproximadamente tres horas antes que mi hija; y lo primero que hago es trabajar, para ello me aseguro de no tener ninguna distracción. Para lograr el éxito en esto, una noche anterior planeo lo que debo hacer de acuerdo a prioridades; evito a toda costa el uso de redes sociales en esas primeras horas del día.

Trabajo aproximadamente dos horas por la mañana y después me detengo para preparar el desayuno, posteriormente mi pareja y yo desayunamos, después él se va a trabajar y yo continuo con mis pendientes de trabajo hasta que mi hija despierte. En cuanto la niña despierta, dejo el ordenador, me enfoco en ella, y en los pendientes de la casa; primero le doy de desayunar y después me dedico al orden, limpieza de la casa; arreglarme y posteriormente preparo la comida. Cabe mencionar, que mi hija está todo el tiempo conmigo y que ademas de todo me ayuda; le encanta cooperar.

Después de su desayuno o almuerzo comienzan las actividades con mi hija; las cuales pueden ser bailar, cantar, pintar, dibujar, iluminar o salir a caminar. Le dedicamos el tiempo que sea necesario; cuando la empiezo a notar cansada, fastidiada o indiferente dejamos esa actividad y pasamos a otra; hasta que llega la hora de la comida.

Las tardes

Poco después de comer mi hija toma una siesta, en ese tiempo yo continuo con mis proyectos laborales. Todos los momentos en los que la niña duerme son perfectos para trabajar, porque con mi hija despierta es complicado.

Cuando despierta de su siesta; si dejé algún pendiente en cuanto a las actividades de la casa, lo hago y después hacemos alguna actividad divertida: jugar, hacer burbujas, salir; en estos momentos mi pareja ya esta con nosotras y participamos los tres. Si tengo algún pendiente de trabajo, mi pareja se ocupa de la niña.

Las noches

En las noches procuramos estar tranquilos; a veces después de cenar solo platicamos, vemos una película o jugamos con nuestra hija, planeo mi día siguiente, para después descansar.

¿Cómo me organizo?

En lo personal, soy más de utilizar libretas o agendas; sin embargo, ahora que estoy trabajando como emprendedora digital, estoy utilizando también herramientas tecnológicas que me facilitan la organización y planeación de mis actividades. Las herramientas que más utilizó son trello, la cual me sirve para organizar mis tareas. Para medir mi tiempo y de esa manera ser consciente de mi productividad utilizó Toggl.

Como no todo el tiempo tengo prendida la computadora; y no todas las herramientas las tengo en el móvil, porque esto puede llegar a agobiarme; siempre tengo a la mano, una libreta y un lapicero en la que tengo anotados mis pendientes (laborales y personales), si necesito recordar alguna cita importante programo mi celular para que me avise.

Cuando estoy trabajando; suelo meterme tanto en la actividad que estoy haciendo, que a veces termino sintiendo que la cabeza me va a estallar. Para evitar esto, hace poco conocí la técnica pomodoro, que consiste en hacer una pequeña pausa de 5 minutos por cada 25 minutos de trabajo, esto me ha ayudado bastante paro no sentirme tan cansada, y de esta forma ser más productiva.

¿Cuál es mi secreto para no perder la paciencia?

Para mí ha sido clave priorizar; considero que hay veces que nos exigimos demasiado, y por tal motivo es más fácil que nos frustremos y perdamos la paciencia; pero si sabes bien lo que debes hacer y te enfocas en ello es mas difícil que eso suceda.

El cansancio no se puede evitar; sería una gran mentira decir que todo esto no es agotador. Con la maternidad; llega ese momento en el que es indispensable aprender a manejar pensamientos, emociones pero sobre todo reacciones; para conseguirlo yo he recurrido al mindfulness.

El mindfulness, es una técnica que te ayuda a prestar atención de manera consciente a la experiencia del momento presente; en pocas palabras es atención plena.  Esta técnica a mi me ha servido para aprender a vivir de forma más consciente y cuando estoy cansada, estresada o impaciente me detengo a pensar en que es lo que me está causando ese malestar.

Otra de las cosas que me hacen no perder la paciencia fácilmente es tratar de entender a mi hija; y aceptar que ella hace las cosas no para molestarme, si no porque esta aprendiendo y conociendo el mundo; y también quiere pasar tiempo conmigo y eso lo agradezco y lo aprovecho.

También he dejado de exigirme demasiado; y lo repito estoy aprendiendo a priorizar.

Pedir ayuda, también me permite no perder la paciencia

Ser mamá, esposa, ama de casa, profesionista, mujer y además maestra; es un desgaste considerable, y muchas veces es difícil poder con todo. En mi caso ha sido fundamental el apoyo y compañía de mi pareja; como siempre lo digo somos un equipo. Por lo tanto todo lo hacemos entre los dos.

Hay momentos en los que le digo que me siento cansada, frustrada, o cuando tengo mucho trabajo, él se ocupa de la niña.

Si tu tienes alguien que pueda apoyarte, te sugiero que lo hagas, pide ayuda; es totalmente valido y normal, no somos robots y el cansancio tarde o temprano llega; y si no te detienes, puede que hagas o digas cosas de las que después puedas arrepentirte en especial con tus hijos.

Tener en mente siempre mi objetivo familiar

Siempre digo que es fundamental tener bien definido el objetivo por el que has decidido adoptar el homeschooling como método de aprendizaje. Esa razón es la que te acompañará siempre; y en los días difíciles te ayudará a tomar fuerza y a seguir adelante.

Pensar en el simple hecho de que tu hijo será una persona feliz; imaginarlo haciendo cosas que le apasionan; explotando al máximo su potencial; en lo personal, es lo que me hace mantenerme firme y me hace sacar fuerzas en los días difíciles.

Las cosas que realmente valen, cuestan más

Educar en casa definitivamente no es para todos; el homeschooling es solo para aquellas personas que están convencidas, que es la mejor opción educativa para su familia. Es un gran esfuerzo que trae consigo grandes satisfacciones.

Él éxito de la educación en casa, radica en tus ganas de formar hijos triunfadores en todos los ámbitos.

2 comentarios en “Un día normal viviendo sin escuela”

  1. Qué bonito, Tere! Muchas gracias por unirte a la iniciativa! Y gracias por compartir estos consejos tan útiles. Me encantó lo de pedir ayuda. A veces queremos abarcarlo todo y terminamos agotadas y frustradas, es bueno recordar que no tenemos por qué hacerlo todo nosotras y se vale pedir ayuda. Muchas gracias y un abrazo!
    Priscila Salazar

    1. iHola Priscila!

      Es para mi un honor y un placer que hayas visitado mi web 🙂 tus palabras me motivan y me inspiran muchísimo.

      Gracias por tomarte el tiempo de leer mi artículo y de comentar, debes saber que te admiro mucho, tus consejos y aportaciones han sido claves para mi 😀

      iUn abrazo fuerte!

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