¿Se puede hacer homeschooling en niños pequeños?

Homeschooling en niños pequeños

Hay mamás que me preguntan si se puede hacer homeschooling con niños pequeños, de entre 18 meses y 4 años. Mi respuesta es que si es posible; lo que si les dejo claro es que deben tener un objetivo claro de lo que quieren conseguir; y que no se dejen guiar por lo que está estipulado en el sistema educativo; no porque en México la edad escolar de los niños empiece a los tres años, significa que tu como mamá homeschooler debes iniciar a esa edad.

Como he comentado en otras ocasiones cada familia tenemos nuestros propios motivos y objetivos para educar en casa; si tú quieres enseñarle a tu hijo desde pequeño cosas académicas es respetable; en lo personal cuando mi hija tenía 18 meses yo prefería que jugara y por supuesto que el juego es parte también del aprendizaje.

Hoy quiero proponerte 6 actividades que forman parte del Método Montessori para niños pequeños; que podrían ayudarte si es que quieres empezar con la educación en casa con tus hijos pequeños. Con esto puedes hacer que aprendan ciertas cosas, sin necesidad de tenerlo frente a un pizarrón y sentado en una silla por horas (aunque si eso es lo que mejor te acomoda, es totalmente valido). Claro que es una recomendación; tú puedes hacer el plan de actividades que más se ajuste a tu necesidades y al estilo de aprendizaje de tu hijo:

1. Ordenar y clasificar

Mi hija desde muy pequeñita le gusta ordenar todo lo que encuentra desde sus juguete, los bloques, las tablitas del jenga, todo lo que esta en mi tocador, trastes… si a tu hijo también le gusta hacer estas actividades puedes aprovecharlas para:

  • Ampliar su vocabulario.
  • Enseñar los colores.
  • Contar
  • Enseñar las formas
  • Tamaños.

Hacer esto le permite crear un orden mental que le facilitará cualquier tipo de aprendizaje más adelante.

2. Desarrollo motriz

El desarrollo motriz es el proceso por el cual se adquieren las habilidades en el movimiento organizadas y complejas.

En niños pequeños podemos hacer distintas actividades, que nos ayudan en su desarrollo motriz y que además resultan ser muy divertidas. Por ejemplo:

  • Sumergir sus pies o manos en pintura; colocar un papel blanco grande y hacer que plasmen ahí la figura; puede solo plasmar la figura de sus manos o pies, o simplemente una obra de arte; y esto le ayuda a mejorar el tono muscular de sus piernas y a estimular el sentido del tacto.
  • Puedes también simular la creación de un túnel para entrar a su recamara, lo puedes hacer con cobijas o el material que prefieras. Tu hijo deberá cruzar el túnel cada vez que entre a su recamara y con ello tendrá una sensación de curiosidad y emoción.

Esta actividad te permite trabajar la motricidad fina y gruesa, planificación de movimientos, solución de situaciones nuevas y la creatividad del niño.

Estos son solo unos ejemplos de actividades que podrías hacer para desarrollar la motricidad fina y gruesa, existen muchos más.

3. Pre-alfabetización

Los niños de dos años están en el momento perfecto para comenzar a reconocer letras y sus formas particulares, aunque puedes hacerlo a la edad que tu prefieras. Para ayudarte puedes hacer lo siguiente:

  • Mi hija aprendió las vocales cantando; para ello poníamos el vídeo y como es muy difícil mantener a mi hija sentada las repasábamos bailando y cantado.
  • Otra actividad que puedes realizar es hacer las letras utilizando papel de lija suave (o cualquier otro material que te permita dar relieve a las letras y textura), las recortas y la pega sobre un recuadro y de esa forma tu hijo a través del tacto empezara a reconocer las letras.

4. Matemáticas

Lo mismo que se hace para la pre-alfabetización puede servir para enseñar los números a los niños. Mi hija aunque todavía no los sabe identificar correctamente sabe contar hasta el 20, ella aprendió de una forma muy peculiar; cerca de la casa hay una guardería y en el estacionamiento de esta hay 9 lugares enumerados en el estacionamiento; pues mi hija aprendió a contar gracias a eso números ya que cuando empezó a caminar le encantaba estar en ese estacionamiento corriendo y repitiendo el numero marcado, claro que yo corría con ella y se los iba diciendo.

5. Actividades sensoriales

Por lo regular el sentido que más se desarrolla en los niños pequeños es la vista; y muchas veces nos olvidamos de los otros cuatro sentidos: tacto, olfato, oído y el gusto.

Para estimular los sentidos que casi no se utilizan puedes hacer lo siguiente:

Tacto: pinta arroz con pintura vegetal y ponlo en una cajita de plástico o cartón; verás que tu hijo estará feliz de tocarlo, de ver los colores.

Oído: Puedes hacer una lotería auditiva, la cual consiste en grabar sonidos distintos; por ejemplo de animales, de vehículos, etc y puedes sobre un cartón dibujar o poner recortes de las figuras y cada que pongas el sonido el niño debe señalar la figura que corresponda al sonido.

Olfato: esta actividad la puedes hacer con tu pareja o con alguien más; y consiste en que cada uno se ponga su perfume favorito, le tapan los ojos a su hijo y el debe adivinar quien es papá y quien es mamá con tan solo olerlos.

Gusto: puedes poner alimentos de distintos sabores en platos; se los muestras a tu hijo (deben ser alimentos que el conozca) le tapas los ojos, después le das a probar cada uno y el debe decirte lo que es.

6. Actividades prácticas

Cada actividad que hacemos en el día a día con nuestros hijos forman parte de su aprendizaje; por ejemplo: lavarse los dientes, recoger sus juguetes, ir al parque, en todo lo que haga tu hijo puedes enseñarle algo acorde a su edad. Si tu hijo es pequeño estimula el lenguaje, dile el nombre de todo; puedes enseñarle también los colores, los números, animales, etc.

Usando tu imaginación, tu hijo puede aprender de manera divertida

Como puedes darte cuenta existe una gran variedad de actividades que puedes hacer con tu hijo para enseñarle diferentes cosas; no necesariamente tienes que conocer el método Montessori o alguno otro para hacerlo de manera divertida.

Puedo asegurarte que en tu día a día le enseñas muchas cosas a tu hijo. No debemos confundir el homeschooling con sentar a nuestro hijo en un pupitre y tu delante de un pizarrón diciéndole lo que debes hacer.

No existe una edad definida para iniciar la educación sin escuela; todo dependerá de ti y de los objetivos que quieres conseguir con este método de aprendizaje.

Desde muy pequeño puedes enseñar a tu hijo muchas cosas; con un poco de imaginación e iniciativa puedes hacer del aprendizaje algo divertido.

 

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