El síndrome de Burnout en las madres

síndrome de burnout

Ser madre para cada una de nosotras tiene un significado distinto, como lo he comentado en otras ocasiones para mí es un regalo divino, pero no podemos negar que también es realmente agotador; el tener que estar al pendiente de tu hijo las 24 horas del día los 7 días de la semana, a veces sin oportunidad de tomar un día de descanso o vacaciones como harías en un trabajo normal; estar sometidas a largos periodos de trabajo, genera cansancio excesivo y un estres que muchas veces no podemos manejar, lo que nos puede llevar a padecer Síndrome de burnout.

Trabajo, hogar, hijos; son tareas que tenemos todos los días, aunque no las únicas, pero me atrevería a decir que si son las que más nos pueden llegar a desgastar, sé que quisiéramos estar siempre perfectas; vernos y sentirnos bien y además ser excelentes madres: aquella que nunca pierde la paciencia, la que no se cansa, la que no se queja y la que siempre tiene una gran sonrisa. Este deseo de perfección puede ocasionarnos grandes problemas de salud, como el que a continuación vamos a ver.

¿Qué es el síndrome de burnout?

Al síndrome de burnout se le conoce también como “agotamiento extremo”, “síndrome de las madres quemadas”, “síndrome de desgaste profesional”. Inicialmente este concepto se utilizaba solo para hablar en términos de agotamiento laboral; sin embargo, ahora cada vez es más frecuente encontrarlo en las mamás y aunque también puede darse en los padres, lo más común es que sean las madres las que lo padezcan.

El síndrome de burnout, es una respuesta del organismo de cuando has estado expuesta a periodos de estrés intenso y prolongado, teniendo afectaciones en tu estado físico y emocional.

Síntomas del síndrome de burnout

El síndrome de burnout puede manifestarse presentando algunos o todos los síntomas que a continuación voy a mencionarte.

  • Dolores de cabeza intensos y recurrentes.
  • Insomnio.
  • Fatiga intensa.
  • Problemas gastrointestinales.
  • Ansiedad.
  • Depresión.
  • Irritabilidad.
  • Distanciamiento afectivo.
  • Sentimiento de impotencia y desesperación durante gran parte del día.
  • Falta de control.
  • Aislamiento social.
  • Ganas de llorar.
  • Pérdida de apetito.
  • Desinterés y desmotivación.
  • Nerviosismo.
  • Dificultad para concentrarse.
  • Sentimiento de fracaso.
  • Dificultad para pensar con claridad.

Razones más frecuentes de este padecimiento

Para mí la principal razón de este padecimiento son nuestras propias exigencias; pensar que debemos poder con todo y que una buena madre no se queja y hace todo lo que le toca.

Estamos bombardeadas de información y de imágenes que muestran a un tipo de madre que sinceramente no creo que exista; estoy segura que todas nos cansamos, todas al menos un día nos hemos sentido irritables, deseando desconexión total y ¿sabes qué? eso no nos hace malas madres.

Ahora que soy mamá he aprendido a lidiar de mejor forma con el caos y mira que para mí esto ha sido muy difícil, la organización y limpieza eran antes para mi algo muy importante y no digo que ya no lo sea, pero he aprendido a verlo de forma distinta. Ahora he entendido que el polvo siempre regresará, pero lo que ya no vuelve es ver a tu hijo con esa gran sonrisa dibujada al estar en el piso con sus juguetes.

Es verdad que me agobia un poco el desorden, si a ti te pasa como a mí, te recomiendo que lo veas con otros ojos; un día tu hijo ya no hará ese desorden, así que disfruta el momento e interioriza que es para ti más importante: tener una casa impecable o un hijo feliz.

No trates de competir con nadie; ni de demostrar que eres mejor o que tu puedes con todo, en realidad esto a la gente no le importa y a la que dañas es a ti, permítete: equivocarte, sentir, escucharte; aprende a decir que no; y sabes que es lo principal olvídate de la limpieza exagerada, como te dije el polvo siempre regresa, los momentos no.

¿Qué puedo hacer si padezco síndrome de burnout?

1. Pide ayuda

A veces el problema puede ser más serio de lo creemos, no debemos tomar a la ligera si presentamos algunos síntomas. Es verdad que en algunas ocasiones será suficiente apoyarnos en un familiar o en nuestra pareja; pero si aun así no dejamos de sentirnos mal, será necesario buscar ayuda en un profesional, créeme que es totalmente valido y de lo más normal acudir a un psicólogo, coach o alguna mamá que te acompañe en el proceso.

El camino de la maternidad es complicado, y no tenemos porque caminarlo solas, olvídate del concepto de súper mamá.

2. Planea, organiza y prioriza

Como mamá te aseguro que puedes convertirte en una mujer altamente efectiva; solo es cuestión de que planees muy bien tus días, una técnica infalible es priorizando. Te invito también a reconsiderar el concepto de limpieza exhaustiva en el hogar; te aseguro que hay cosas más disfrutables y perdurables como pasar buenos momentos con tu familia y nada tiene que ver con vivir en un lugar sucio, solo que tal vez no necesite estar pulcro.

3. Acércate a otras mamás

Una de las principales razones por las que decidí crear educacionencasa.net fue precisamente que las mamás encontraran un lugar en el que se sientan acompañadas. Recuerdo que cuando nació mi hija busqué un espacio similar, quería encontrar por lo menos a una mamá con la que pudiera charlar de cómo me sentía, pero no lo encontré. Hoy te ofrezco este espacio para tratar cualquier tema de maternidad y educación; cuando lo consideres necesario escríbeme, yo siempre estaré dispuesta a leerte y a darte un punto de vista objetivo y lo más importante libre de juicios 🙂

4. Encuentra tiempo para ti

Punto primordial y muy difícil de cumplir; es muy necesario que busquemos y sobre todo que encontremos un espacio aunque sea breve para nosotras; ya sea para meditar, ejercitarte, arreglarte, lo que sea que te haga sentir bien. Busca a alguien que pueda ayudarte a quedarse por lo menos unos minutos con tu hijo, puedes hacer equipo con tu pareja; te aseguro que si buscas ese pequeño espacio lo encontrarás, si tienes que dejar de barrer para descansar has ese cambio, de nada sirve que tengas una casa limpia si tu estas pasándola mal, lo más importante es tu bienestar.

5. Ten hábitos saludables

Dormir bien, comer de manera saludable, ejercitarte, meditar, etc; son actividades que deben formar parte de tu vida para sentirte mejor, al tener hábitos pocos saludables es más fácil que llegues a padecer síndrome de burnout.

Hazlo por tus hijos pero sobre todo por ti

Es cierto que al convertirnos en madres nuestros hijos se vuelven nuestra prioridad, olvidándonos incluso de nosotras mismas y hasta el punto de llegar a convertimos en hipermadres; lo que yo pongo en cuestión es ¿cómo pretendemos ser la madre que nuestro hijo necesita, si no estamos bien por dentro ni por fuera? Quieres adoptar la crianza consciente como parte de tu vida familiar ¿sin sentirte bien contigo misma? Sinceramente así no creo que tengas éxito. Si quieres formar hijos saludables física y mentalmente debes empezar por ti.

Dejemos atrás el cliché de la madre perfecta y empecemos a ver las cosas realmente importantes; una buena madre no es la que todo aguanta y hace todo por los demás, dejándose en último lugar; una buena madre es aquella que se preocupa por estar bien física y emocionalmente, porque sabe que de esa forma sus hijos tendrán a la madre que necesitan.

2 comentarios en “El síndrome de Burnout en las madres”

  1. Hola amiga, gracias a tus blogs puedo entender muchas cosas que me pasan. y que siento que muy pocos pueden entender.

    agradezco tu espacio porque cuando le lo que publicas me siento mucho mejor y sobre todo puedo saber que alguien más siente o sintió lo mismo que yo.

    que tengan lindo día.

    1. iHola Alma!

      Claro que te entiendo, porque yo muchas veces me he sentido así; me da mucho gusto que te sea útil lo que escribo y sobre todo quiero que sepas que no debes sentirte sola ni mal por ciertas cosas que vives en el día a día en este proceso maravilloso y a la vez difícil llamado maternidad.

      Como les comentaba una de las razones por las que decidí crear este espacio es para ofrecer un lugar de confianza y apertura para aquellas madres reales, las que no aparentan; en su momento yo busque algo parecido y no lo encontré. Por eso hoy les ofrezco este lugar para expresar todas sus dudas e inquietudes y que rompamos ese tabú de que si nos cansamos somos malas madres.

      Si quieres que hablemos de un tema en especifico házmelo saber y lo abordamos, también si quieres contarme algo, quieres desahogarte puedes hacerlo en info@educacionencasa.net yo siempre estaré dispuesta a leerte y si puedo ayudarte en algo con muchísimo gusto lo haré 🙂

      Te mando un fuerte abrazo hermosa y ánimo 🙂

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