¿Por qué a algunos padres les cuesta tanto trabajo acompañar a sus hijos en su aprendizaje en casa?

aprendizaje en casa

Para todos sin duda el 2020 será un año que pasará a  la historia y quedará grabado en nuestra memoria por todo. Una de las muchas cosas que recordaremos será la oportunidad que están teniendo los padres en acompañar a sus hijos en su aprendizaje en casa. Sé que para muchos está siendo un gran descubrimiento, pues han observado que sus hijos están aprendiendo más de lo que lo hacían en la escuela; sin embargo, para otros padres están siendo tiempos difíciles, de mucha frustración porque no han podido acompañar a sus hijos como quisieran en su aprendizaje.

Sé que cada una de nosotras vivimos de manera distinta, entiendo que algunos padres tienen que salir todos los días a trabajar o que no cuentan con el tiempo para dedicarles a sus hijos como ellos quisieran y “n” cantidad de motivos más que han vuelto está situación muy compleja.

Entiendo perfectamente que si de repente llego yo a decirte que lo veas como una oportunidad de acercarte o conectar a tus hijos puedo incluso chocarte y que me digas que es porque ante tus ojos yo la tengo más fácil que tú; que claro que no es así, yo también trabajo todos los días, tengo una casa que atender, educo en casa a mi hija en casa, soy mamá y mamá homeschooler, esposa, profesionista y mujer; pero sabes que, nada de esto lo veo con pesar, porque todo lo que hago me gusta y es verdad que no todos los días tengo la máxima energía; sin embargo, lo hago lo mejor que puedo.

Si a ti te está costando trabajo acompañar a tus hijos en su aprendizaje en casa, te invito a que reflexiones en los siguientes puntos, quizá en alguno de ellos encuentres la respuesta:

1. Querer ser su maestra

Es tan común escuchar a las madres decir no puedo enseñarle a mis hijos porque no soy maestra; es cierto que no eres profesora, pero eres su mamá y ninguna maestra así sea la mejor del mundo llegará a amar a tu hijo como tú y precisamente el amor que sentimos por nuestros hijos nos hace sacar fuerzas, paciencia, creatividad, tiempo y todo aquello que necesitamos para acompañar a nuestros hijos en su proceso de aprendizaje.

No tienes que adoptar el papel de maestra, solo sé una mamá entusiasta por aprender con tu hijo en casa, conviértete en guía, facilitadora o coach, lo que tú quieras, pero ponle corazón.

2. Seguir teniendo mente escolarizada

Pretender tener a nuestros hijos 6 u 8 horas al día sentados tomando clases en casa, además de antinatural me parece una crueldad. El aprendizaje significativo no sucede así y si pretendemos hacerlo de esta manera es porque nuestra mente aún esta escolarizada; independientemente de si educamos en casa o no, en estos momentos en que todos los niños están aprendiendo en casa, deberíamos darnos el tiempo de pasar por un proceso de desescolarización interior.

Definitivamente si todos descolarizaramos nuestra mente jamás volveríamos a ver la escuela con los mismos ojos y empezaríamos a educar a nuestros hijos en vez de solo escolarizarlos.

3. Falta de paciencia

Para mí decir que eres incapaz de aprender con tus hijos en casa porque no tienes paciencia, definitivamente me parece un pretexto. Llegar a pensar que las mamás que educamos en casa somos más pacientes que las madres que escolarizan a sus hijos es una mentira que se han contado.

La paciencia la deberíamos empezar a trabajar desde el momento en el que decidimos ser madres; desde mi punto de vista, la impaciencia con los hijos no es más que una desconexión total con ellos, dime ¿en verdad crees que los profesores llevaron la asignatura de paciencia 1 a paciencia 5 durante su licenciatura?, ¿por qué un profesor debería tener más paciencia que tú para atender a tu hijo? Te dejo con este análisis.

Si tú estás realmente comprometida con el aprendizaje de tus hijos, por supuesto que la puedes desarrollar, solo es cuestión de actitud, de verdad te lo digo es posible.

4. Falta de organización

Decir no tengo tiempo para estar aprendiendo con mis hijos en casa, es otra cosa muy común que escucho entre las madres, créeme que no es complicado si aprendes a organizarte y a quitarte de la mente que tienes que estar 8 horas al día sentada con tu hijo, explicándole temas o haciendo deberes escolares, no necesitas tantas horas, solo necesitas planear y estar dispuesta a cambiar algunas cosas en tu rutina del día a día.

5. Apatía

Seamos honestas cuantas mamás cuando llega la hora de aprender con sus hijos están sonrientes, entusiasmadas y llenas de actitud positiva, la realidad es que muy pocas; he visto mucha apatía en las mujeres ahora que han tenido que acompañar a sus hijos en los deberes escolares y que quede claro que no estoy criticando, solo digo que es imposible un correcto acompañamiento si no tenemos el deseo de hacerlo.

Si más que como una oportunidad lo hacemos como una obligación, definitivamente no tendremos éxito. También es difícil entender a algunas mamás, ya que no quieren que sus hijos enfermen, pero tampoco quieren hacer escuela en casa, ni tampoco darlos de baja un ciclo escolar, entonces ¿cuál es la opción? O ¿la respuesta se llama apatía?

6. Inseguridad

Sé que es difícil creer que somos capaces de acompañar a nuestros hijos en su aprendizaje. Durante años o más bien, desde siempre se nos ha hecho creer que necesitamos de un experto que nos enseñe cualquier cosa que deseemos aprender, lo que nos hacer creer que enseñarle algo a nuestros hijos sobre todo algo escolar es imposible.

Lo que te puedo decir es que si crees y confías en ti misma harás cosas tan impresionantes que dirás ¿en serio yo hice esto o conseguí aquello en mi hijo?.

7. No escuchar a tu hijo

¿Por qué será que nos cuesta tanto trabajo escuchar a nuestros hijos? si utilizáramos con ellos la escucha activa la relación  con ellos, sería simplemente otra cosa, algo mucho mejor; sin embargo, la mayoría de las veces preferimos pensar que por ser los adultos tenemos la razón en todo y que su voz no es válida.

En el proceso de aprendizaje es igual de importante escucharlos, ellos tienen tanto que decirnos acerca de las técnicas que utilizan los profesores, de sus intereses, de lo que a ellos realmente les apasiona, de por qué preferirían hacer las cosas de manera distinta, de la razón de por qué no le gustan las matemáticas o la historia, solo escúchale y créeme que entrarás a su mundo y lo entenderás y quizá quieras entrar a su mundo con más frecuencia.

8. Pensar que acompañar a nuestro hijo es su aprendizaje es responsabilidad del maestro y no tuya como padre

Si pensamos que la educación es responsabilidad de los maestros, desde ahí ya estamos realmente mal. Los profesores apoyan con cuestiones académicas, pero el aprendizaje de la vida debería suceder en casa y si no es así ahora puedes entender el porqué de tantos problemas sociales y tantos adultos rotos.

9. Desconexión con tu hijo

La escolarización hace que los padres estén muy desconectados de los hijos, los niños y jóvenes pasan tanto tiempo recluidos en institutos que llegan a pasar más tiempo en la escuela que en casa y llegan a conversar más con sus compañeros que con sus padres; eso muchos padres lo ven como lo normal y cuando pretenden acercarse a ellos lo que se encuentran es el rechazo de los hijos o la indiferencia y hasta cierto punto es entendible ¿no crees? Pretender de repente llegar y querer que tu hijo te tenga confianza cuando nunca antes de acercaste es muy complicado.

Si hoy que estás apoyando a tu hijo en sus deberes escolares te está costando mucho hacerlo bien, quizá sea porque en realidad lo que pasa es que no conoces a tu hijo, no sabes que le gusta, cómo lo puedes acompañar y guiar; pero sabes una cosa, no es tarde, si ves esta contingencia como una oportunidad de cambio, podrás hacer cosas maravillosas.

10. Preferirías estar haciendo otra cosa

Muchas mamás en vez de estar con sus hijos apoyándolos en sus deberes escolares preferirían estar haciendo otra cosa, lo que sea, pero otra cosa y no juzgo, ni digo que sea fácil estar presente en cuerpo, mente y alma; pero quizá este sea el punto de partida a una mejor relación con tus hijos, a  conocerlos realmente, a reconectar con ellos, a entrar en su mundo y sabes qué es lo mejor que quizá ya no quieras volver a salir de él.

¿Y si vemos este momento como una gran oportunidad?

Disculpa si de repente fui dura o pesada en lo que escribí, lo que me gustaría que empezáramos a eliminar de nuestras vidas es la queja; la queja es una de las cosas que nos baja demasiado la vibración y lo que menos necesitamos en estos tiempos y en realidad nunca es vibrar bajo, así que elevemos nuestra vibración.

Hoy tienes el tiempo de estar con tus hijos y este tiempo no regresará, entonces por qué no mejor verlo como una gran oportunidad y te entiendo no es fácil, yo también me canso; sin embargo, es lo que hoy toca hacer, pero no lo hagamos solo porque no queda de otra, pongámosle ánimo, buena actitud, emoción y aunque es imposible que todos los días sean buenos, al menos si hagamos que la mayoría de los días lo sean y no al revés.

El tiempo con los hijos es fugaz y cada día que pasas con ellos no regresará, recuerda que las cosas que realmente valen cuestan más y el tiempo que se pierde no regresa ya.

Yo sé que hoy puedes verlo como una tarea más entre ya tu apretada agenda y ¿si la convirtiéramos en una de las principales? te prometo que no necesitas 8 horas para hacer un gran trabajo. Recuerda calidad por encima de cantidad. Claro que puedes, solo es cuestión de ponerle corazón.

2 comentarios en “¿Por qué a algunos padres les cuesta tanto trabajo acompañar a sus hijos en su aprendizaje en casa?”

    1. iHola Isabel!

      Gracias a ti por leer mis artículos, por tomarte el tiempo para escribirme y sobre todo por el compromiso que tienes para con tus hijos, definitivamente el que estés tomándote el tiempo de leer es porque quieres lo mejor para ellos y estás dispuesta a hacer los cambios necesarios que te lleven a ese objetivo 🙂

      Cualquier duda o comentario estaré encantada de apoyarte 😉

      Que tengas un lindo día.

      iUn abrazo!

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