¿Quieres hijos educados o escolarizados?

quieres hijos educados o escolarizados

¿Te has puesto a pensar si quieres tener o ya tienes hijos educados o escolarizados?

Hace unos días una persona me dijo que no entendía la diferencia entre estos dos conceptos; la verdad es que no es algo extraño, la mayoría de las personas cuando hablan de educación inmediatamente piensan en escuela.

Algunos padres erróneamente piensan que los niños deben ser educados en las escuelas. En una escuela se les enseñan cosas académicas; pero los profesores no son los responsables de enseñar valores, buenos modales, buenos hábitos, herramientas necesarias para enfrentarse al mundo.

Pero bien entendamos primero que es educar y que es escolarizar:

Escolarizar es cuando tus hijos ingresan a la escuela; mientras que la educación es el proceso de transmitir conocimientos pero no solo académicos, sino valores, habilidades, buenos hábitos, etc.

Me gustaría que reflexionarás si tu hijo actualmente está siendo educado o simplemente decidiste escolarizarlo. Son dos términos diferentes y que no precisamente pueden estar ligados.

Nos hemos acostumbrado a que ir a la escuela es lo “normal” que solo algunas personas se han detenido a pensar el por qué y para qué mandan a sus hijos a la escuela; si tú les preguntas a los padres ¿por que mandan a la escuela a sus hijos? la mayoría te responde que para que sean educados.

La escolarización según John Taylor Gatto

¿Quién es John Taylor Gatto?

 Jonh Taylor Gatto; fue maestro durante casi 30 años y decidió renunciar debido a su insatisfacción con el sistema educativo. Fue nombrado maestro del año en tres ocasiones seguidas en Nueva York. Es autor de varios libros, que en su mayoría hablan de lo que vivió en su vida como docente y lo que considera que podría mejorar. Fue un gran defensor del unschooling.

El autor defiende la educación con más libertad, la búsqueda de la individualidad, el auto-aprendizaje, más tiempo personal, tener desafíos, trabajo comunitario ayudando a otras personas e implicación de los padres como fórmula para cambiar la escuela y el mundo.

Principales palabras de John Taylor Gatto en su último discurso como maestro del año

La crisis de nuestra escuela es un reflejo de una crisis social. Parece que hemos perdido nuestra identidad.

Niños y ancianos son encerrados y aislados fuera de lo que sucede en el mundo hasta un grado sin precedentes; nadie habla con ellos ya; y sin niños y ancianos mezclándose en la vida diaria; una comunidad no tiene futuro ni pasado, solo un presente continuo.

He observado un fenómeno fascinante en mis veinticinco años de ejercicio de la profesión: que las escuelas y la escolarización son crecientemente irrelevantes para las grandes empresas del planeta. Nadie cree ya que los científicos son enseñados en clases de ciencias; o que los políticos en clases de civismo; o que los poetas lo son en clases de inglés.

Aunque los profesores se preocupan y trabajan duro,la institución es psicopática ; no tiene conciencia; Suena la sirena y el joven que se encontraba escribiendo un poema debe cerrar su cuaderno; y moverse a otra aula donde deberá memorizar que el hombre y el mono derivan de un ancestro común.

El movimiento de “escuela en casa” ha ido creciendo paulatinamente.  La prensa educativa ha reportortado  que los niños educados en casa parecen estar entre cinco y diez años por delante de sus compañeros escolarizados; formalmente en sus capacidades cognitivas.

No creo que nos libremos de las escuelas en un futuro cercano, pero si hemos de cambiar lo que se está convirtiendo en un desastre de ignorancia, hemos de entender que la institución educativa “escolariza” muy bien, pero no “educa”.

No es la culpa de los malos profesores o del poco dinero gastado, es que es imposible que la educación y la escolarización puedan llegar a ser alguna vez la misma cosa. Las escuelas fueron diseñadas para ser instrumentos de la dirección científica de las masas.

Las escuelas están diseñadas para producir a través de la aplicación de fórmulas, seres humanos estandarizados cuyo comportamiento pueda ser predecible y controlado.

Lo que produce la escuela es, como dije, irrelevante. Las personas bien-escolarizadas son irrelevantes.

Es absurdo y anti-vital ser parte de un sistema que te obliga a sentarte en lugares recluidos para gente de la misma edad y clase social que tú. Ese sistema te aparta radicalmente de la inmensa diversidad de la vida; y de las sinergias de la variedad, de hecho castra tu propio ser y futuro, acoplándote a un presente continuo de igual forma a como lo hace la televisión.

Es absurdo y anti-vital ser parte de un sistema que te obliga a escuchar a un extraño leyendo poesía cuando lo que realmente quieres es construir casas; o sentarte a discutir con un extraño sobre la construcción de casas cuando lo que realmente quieres es leer poesía.

Es absurdo y anti-vital moverte de aula en aula al sonido de una sirena durante todos los días de tu infancia natural en una institución que no te permite ninguna privacidad; y que incluso te la quita en el santuario de tu propia casa pidiéndote que hagas tus “tareas”.

En los siglos pasados los niños y adolescentes estaban ocupados en trabajo real; caridad real, aventuras reales, y en la búsqueda real de maestros que pudieran enseñarles lo que realmente querían aprender.

Mucho tiempo se la pasaban en: desempeños comunitarios, practicando el afecto mutuo, el entendimiento y estudiando cada nivel de la comunidad, aprendiendo cómo hacer una casa, y docenas de otras tareas necesarias para convertirse en un hombre o mujer íntegro.

Los niños a los que enseño son indiferentes al mundo adulto;  apenas y sienten curiosidad y la poca que muestran es transitoria; tienen un pobre sentido del futuro; son ahistóricos; son crueles entre sí; se encuentran intranquilos ante la intimidad y la franqueza; son materialistas; son dependientes, pasivos y tímidos ante la presencia de nuevos desafíos.

El éxito del movimiento de “la educación en casa” muestra una vía alternativa con futuro prometedor. Poner el dinero que ahora gastamos en escolarización, hacia la educación en la familia podría matar dos pájaros de un tiro, reparar las familias al tiempo que reparamos a los hijos.

Necesitamos volver a pensar en las premisas fundamentales de la escolarización y decidir qué es lo que queremos que los niños aprendan”. 

No confundas educación con escolarización

Podrías estar o no de acuerdo con el las palabras del artículo anterior; podrían o no hacerte reflexionar; pero lo que es una realidad es que definitivamente no podemos deslindarnos de nuestra responsabilidad como padres de educar a nuestros hijos.

Independientemente de si eres una mamá homeschooler o no, es un error pensar que los maestros son los responsables de educar, ellos transmiten algunos conocimientos académicos; pero depende de los padres enseñar a nuestros hijos lo necesario para ser personas buenas, productivas y felices.

Es una realidad que estamos sufriendo una crisis a nivel social en las familias; y esto es porque prácticamente nuestros hijos están creciendo con padres ausentes; les esta tocando crecer y ser educados por los abuelos; guarderías; niñeras y escuelas; y los padres tratan de llenar el vacío pagando los mejores colegios y comprándoles a los niños todo lo que ellos quieran y ya no queda tiempo para la verdadera educación.

De un tiempo para acá me he cuestionado por qué el ir a la escuela lo han llamado “educación” aun no lo se. Lo que me atrevo a decir es que si quieres hijos bien educados no los obtendrás enviándolos al mejor colegio y estando tu totalmente al margen de esto.

En la escuela tu hijo obtendrá algunos conocimientos académicos; que no precisamente le servirán para enfrentar la vida.

No confundas educación con escolarización. Si solo estás enviando a tu hijo a la escuela ten por seguro que esta muy bien escolarizado, pero no precisamente bien educado.

Quiero terminar mi artículo con estás dos frases:

“Nunca he dejado que mi escolaridad interfiera con mi educación”. Mark Twain
Un niño educado sólo en la escuela es un niño no educado“. George Santayana

 

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