¿Cómo fomentar la paciencia en los niños?

la paciencia en los niños

Nuestros hijos en especial cuando son pequeños suelen tener muy poca paciencia. En lo personal considero que la paciencia es un valor, una habilidad, una cualidad que se puede adquirir; es verdad que hay personas que son más pacientes que otras, pero eso no quiere decir que las que tienen menos paciencia no puedan trabajarlo. Es por ello que hoy quiero hablarte de cómo puedes fomentar la paciencia en los niños.

La paciencia en los niños los ayudará en todos los ámbitos de sus vidas; les permitirá ser perseverantes, evitar el nerviosismo; controlar el estrés; una sana convivencia; evitar la impulsividad, etc.

Debemos enseñar a nuestros hijos, a que no siempre sus deseos pueden ser atendidos en el momento que ellos lo piden, y también deben aprender que no siempre podemos darles todo lo que desean ¿pero cómo podemos hacerle para que nuestros hijos en especial los pequeños entiendan esto, sin que eso termine en una explosión incontrolable de sentimientos?

Debes también ser un poco comprensiva con tu hijo y entender que para él, el sentido del tiempo es diferente al nuestro y para ellos un momentito es una eternidad; enseñar a nuestros hijos a tolerar la frustración es un proceso que puede ser largo, pero si empezamos a trabajarlo desde que ellos son pequeños será más fácil obtener resultados favorables.

A continuación te doy algunas sugerencias que te ayudarán a que tu proceso de fomentar la paciencia en los niños sea más sencilla.

Sé congruente

Recuerda que tus hijos son tu espejo, ellos aprenden de tus actos. No puedes pedir que tu hijo sea paciente, si constantemente él te ve impaciente en un semáforo, al tener que esperar en el banco, te quejas por tener que hacer algún trámite, incluso te desesperas por esperar en la fila del supermercado; tu hijo debe verte tranquilo ante esas situaciones cotidianas. No puedes pedir lo que tú no sabes dar o ser. La paciencia en los niños también es un reflejo de cómo eres tú.

Evita gritarle a tu hijo

Cuando nuestro hijos está siendo muy insistente en algo, podemos llegar a perder el quicio y gritarles, si tú haces esto no puedes pedirle a él que no grite, si constantemente tu hijo te ve gritando. Si gritamos en vez de ayudarles, les generaremos más frustración.

Gritar es uno de los actos de impaciencia, una mamá líder sabe, que para darse a respetar no tiene que recurrir a la violencia de ningún tipo, en vez de gritar habla con suavidad y firmeza.

Asegúrate que sus necesidades están cubiertas

Hay veces que nuestros hijos están impacientes porque tienen hambre, sueño, cansancio, aburrimiento; debes asegurarte que tu hijo esté bien en ese sentido antes de molestarte con él.

También debes pensar que a veces tu hijo lo que está pidiendo es un poco de atención; si llevas demasiado tiempo delante del ordenador, celular, en tus deberes del hogar, dale unos minutitos al menos para decirle: “estoy trabajando, pero en cuanto me desocupe jugamos o vamos a la tienda, o salimos a caminar”… no lo dejes olvidado, porque muchas veces los malos comportamientos de nuestros hijos vienen de nuestra falta de atención.

No siempre le des todo lo que desea

Si tu hijo está acostumbrado a recibir de ti todo lo que desea en el momento que lo pide, es difícil que de un día a otro cambie eso. Lo ideal es que no siempre le des lo que pide, sé que a veces puede ser difícil hacerlo, pero debemos a enseñar a nuestros hijos que no siempre podemos comprarles o darles exactamente lo que piden, eso si te recomiendo que siempre le expliques por qué no puedes cumplir ese deseo.

Enséñale buenos modales

Como te comentaba tu pareja y tú son el ejemplo para su hijo; deben enseñarlo a pedir las cosas por favor, de buena manera, a dar las gracias, a no enfadarse por tener que esperar, a no gritar, etc y por supuesto que deben ser coherentes y hacer lo mismo.

Explícale por qué debe esperar

Es importante que cada vez que le pidas a tu hijo esperar o cuando no le puedas dar o comprar algo que te pida, le expliques por qué; siempre aunque pienses que no te entiende, habla con tu hijo y poco a poco él entenderá y sabrá que todo tiene una razón, recuerda siempre hacerlo desde el amor.

Haz de las esperas momentos agradables

Cuando tengan que esperar en cualquier lugar, aprovecha para pasar un buen momento con tu hijo, juega con él; cuéntale un cuento; canta con él; si sabes que vas a tener que esperar lleven un juguete. Haciendo esto, tu hijo lejos de que las esperas las vea con pesar, para él serán divertidas y tú pasarás un buen momento con él.

Cumple tus promesas

Si le prometes algo a tu hijo por favor cúmplelo; si a cambio de que él espere tu le dices que lo llevaras al parque hazlo, si él hace un esfuerzo por esperar y tiene un mejor comportamiento merece que cumplas lo que prometes; claro que no debes acostumbrarlo a obtener una recompensa, aunque hay cosas no materiales que puedes dar que de igual manera ayudan y él se sentirá muy contento.

El frasco o la botella de la calma

Existe una técnica que recientemente probé de la Doctora María Montessori que se llama “El frasco de la calma”,  la cual me tienen muy contenta. A continuación te voy a decir cómo hacerlo y utilizarlo; la verdad es que es muy sencillo y económico también.

Cuando tu hijo este en una situación de explosión emocional intensa (berrinche) o este impaciente puedes utilizar este frasco, se lo das y verás que en cuanto lo agite su atención se centrará en la botella y esto lo hará calmarse. Está botella incluso puede servirte a ti como mamá, en esos momentos de estrés.

Ingredientes

  • 1 botella de plástico o un frasco de vidrio. En lo personal me gusta más como se ve en frasco de vidrio, pero como mi hija aun es pequeña utilice una botella de plástico.
  • Diamantina o en algunos países la conocen como purpurina en pegamento.
  • 1 o 2 bolsitas de diamantina (purpurina, como la conocen en algunos países).
  • Pintura vegetal.
  • 1 cucharadita de aceite de bebé o aceite neutro.
  • Agua caliente (suficiente para llenar la botella o frasco que utilizarás).

Modo de preparación

  • Verter el agua caliente en la botella o frasco sin llenarlo en su totalidad.
  • Agregamos la diamantina en polvo y la de pegamento.
  • Añadir un poco de pintura vegetal y la cucharadita de aceite para bebé.
  • Agitamos la botella o frasco hasta que la diamantina en pegamento este disuelva.

Como puedes ver es muy sencillo de hacer y puedes utilizarlo tanto en niños pequeños, como en grandes y tiene resultados muy positivos, es una buena técnica para la paciencia en los niños. Otra herramienta que puede ayudarte en el Mindfulness 🙂

Es un proceso

Debemos entender que si queremos hijos pacientes tenemos que darles el ejemplo, sé por experiencia lo difícil que puede llegar a ser, estar tranquilos ante una situación complicada con nuestros hijos, pero todo es poco a poquito; lo primero que te recomiendo hacer es respirar profundamente, siempre habla con él, y los tips que te he dado pueden servirte, pero recuerda que nadie mejor que tu conoce a tu hijo, así que haz lo que sea acorde a él y recuerda que él es pequeño y cuando haya una situación de estrés no permitas que salga tu niña herida o enojada.

Aproximadamente a los 5 o 6 años tu hijo empieza a ser más paciente porque entiende más, pero si iniciaste este proceso desde una edad temprana te aseguro que los resultados que tendrás serán efectivos y eficientes.

 

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