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Quiero jugar con mis hijos, pero no disfruto hacerlo

quiero jugar con mis hijos

¿Qué es lo primero que piensas cuando escuchas de tus hijos las palabras: “Mami jugamos”? para algunas mamás el jugar con sus hijos les resulta realmente complicado. Recientemente en mi comunidad de Facebook salió este tema a raíz de una imagen que compartí y descubrí que a muchas mamás se les complica jugar con sus hijos, por ello quise escribir este artículo, ya que quizá a ti también te suceda. Si eres de esas mamis que se dicen constantemente “Quiero jugar con mis hijos, pero no sé como hacerlo o no lo disfruto”, seguro que este artículo te puede ayudar.

Sabes que yo no estoy aquí para regañarte, ni para decirte que lo estás haciendo mal; lo que quiero es que juntas lo hagamos mejor, estoy para ayudarte nunca para juzgarte y si me estás leyendo es porque quieres aprender y/o disfrutar jugar con tus hijos, entonces primero necesitamos entender por qué es que nos cuesta trabajo hacerlo, para de esa manera hacerlo mejor.

Razones por las que posiblemente te cuesta jugar con tus hijos

1. Cansancio

El cansancio me atrevería a decir que es la razón número uno, por la que se nos puede complicar más  jugar con nuestros hijos y es que entre nuestras múltiples actividades de cada día, pareciera que el jugar con nuestros hijos puede pasar a segundo término, cuando desde mi punto de vista debería ser la principal o de las principales y es que podemos llegar a pensar que necesitamos estar jugando horas; sin embargo, no es así con algunos minutos al día puede bastar y créeme que para tus hijos será una gran experiencia.

2. Estar pensando en el futuro, en vez de disfrutar el presente

Muchas veces cuando jugamos con nuestros hijos, solemos estar pensando en lo que tenemos que hacer más tarde, los pendientes del trabajo, tus redes sociales, etc y no logramos concentrarnos y disfrutar esos minutos que en teoría deberían ser exclusivos para nuestros hijos. De nada sirve acceder a jugar con tus hijos si estás solo en cuerpo, pero no en mente y de esta manera ninguno de los dos lo disfrutarán y pueden incluso terminar discutiendo.

3. Indiferencia

Muchas mamás ni siquiera se dan el tiempo de jugar con sus hijos, argumentando que no les gusta o que no tienen tiempo y la realidad es que no lo han intentado, simplemente es apatía. En el momento en que decidas darte esa oportunidad y entrar al mundo de tus hijos te aseguro que tendrás grandes descubrimientos.

4. Te sientes incomoda

Muchas mamás cuando juegan con sus hijos se sienten incomodas, ridículas, sienten vergüenza, etc., si esto te pasa tienes que mirar hacia tu interior para descubrir que puede haber detrás de esa incomodidad.

Te aseguro que si te liberas lo puedes llegar a disfrutar mucho, así me paso a mí, al principio me sentía extraña la primera vez que como mamá me subí a un trampolín, tenía muchísimos años que no lo hacía y me atreví a quitarme la vergüenza y disfrutarlo, solo deje de lado mis barreras mentales y lo hice para pasarla bien con mi hija y ahora lo disfruto.

Beneficios de jugar con tus hijos

Jugar con nuestros hijos puede traerle muchos beneficios, por mencionar algunos:

  • Favorece la autoestima de tu hijo.
  • Fortalece lazos entre padres e hijos.
  • Conectas con ellos.
  • El juego te permite conocer mejor a tus hijos.
  • Entras a su mundo.

Sana a tu niña interior

A muchas mamás les cuesta trabajo jugar con sus hijos porque posiblemente haya algo que trabajar y sanar con su niña interior. Considero que todas deberíamos trabajar en algún momento de nuestras vidas con nuestra niña interior, yo a raíz del trabajo que hice con mi niña interior he sanado tantas cosas y otras tantas las he entendido.

¿A qué me refiero con esto? todas o la mayoría de nosotras tenemos heridas de nuestra infancia, por mucho que digamos que no, aunque sea algo pequeño pero tenemos heridas y eso si no lo trabajamos no nos va a permitir relacionarnos de manera sana, no solo con nuestros hijos, si no en general.

¿Cómo puedes iniciar tu trabajo con tu niña interior? puedes empezar escribiéndole una carta, reconociendo aquello que le dolió, lo que no tuvo, sus miedos, todo lo que recuerdes y dile que hoy te tiene a ti para amarle y darle todo lo que necesita, esto aunque parece algo sencillo créeme que es muy potente.

¿Qué no debes hacer?

A continuación te menciono tres cosas que no recomiendo hacer cuando tus hijos te piden jugar con ellos:

No le digas mentiras

No le digas que más tarde jugaras con él si no vas a cumplirlo o que cuando llegue su papá o cualquier cosa que no vayas a cumplir. Recuerda que nuestros hijos creen en nosotras, si tú le dices que más tarde jugarás él en verdad confía que así será, no les hagamos eso, si no llegará un momento en que ya no crea en ti.

No lo ignores

Hacer que no lo escuchas, decirle al rato o no responderle es muy doloroso y confuso para los niños. Esto es muy feo para ellos, ya que les estaríamos mandando el mensaje que lo que ellos quieren y les gusta no es importante para nosotros y estaríamos generando heridas en ellos.

No lo hagas sin ganas

A veces con tal de que los niños no sigan insistiendo aceptamos jugar con ellos, pero lo hacemos sin ganas y créeme que desde ese estado es difícil que ambos lo disfruten, en verdad no lo hagamos, si no hay una emoción no puede haber buenos momentos, es mejor decir la verdad.

No lo mandes a jugar con aparatos electrónicos con tal de no jugar con él

He visto a mamás que con tal de que sus hijos ya no les estén pidiendo jugar con ellos les dan el teléfono celular, tablet, computadora o les ponen la televisión, no tengo nada en contra de la tecnología; sin embargo, en este caso no considero que sea lo mejor, porque un aparato electrónico jamás reemplazará nuestra presencia. También si generamos este lazo (de jugar con nuestros hijos), ellos nos tendrán más confianza y hasta podemos evitar que caiga en retos virales, que pueden ser peligrosos para ellos.

¿Qué puedo hacer para empezar a jugar con mi hijo y disfrutar hacerlo?

Lo primero que te diría que debes hacer es dejar de decir: “no me gusta jugar con mi hijo”, si constantemente te lo estás repitiendo, por supuesto que se quedará grabado en tu mente y cada vez que quieras hacerlo se te complicará hacerlo. Deja que las cosas fluyan, si hay un juego que a ti no te gusta dale otras opciones a tu hijo; si estás muy ocupada dile que en cuanto termines de hacer lo que estás haciendo jugarás con él; solo inténtalo.

Recuerda que no tienen que ser largas horas las que pases con él, asigna ese tiempo especial para ustedes, libre de distracciones, céntrate en el momento, disfruta a tu hijo, reconecta con tu niña interior, libérate de prejuicios e ideas que no te dejan ser y estar y sobre todo solo permítete ser y disfrutar. Puedes empezar con solo 5 minutos un par de días a la semana y paulatinamente lo vas subiendo.

Tu hijo será niño solo una vez

Tal vez te puede parecer que el hecho de que tu hijo te pida que juegues con él durará años; sin embargo, no es así, esta etapa pasa tan rápido como la de bebé, habrá un momento en que ya no te pida que juegues con él, porque ya querrá salir con sus propios amigos y cada vez menos contigo.

Sé que nuestros días como mamás y mujeres pueden llegar a ser complicados, dentro de nuestras apretadas agendas debemos incluir brindarles un tiempo especial a nuestros hijos, jugar con ellos en verdad puede ser divertido, vamos a darnos esa oportunidad y sobre todo démosles a nuestros hijos ese tiempo especial e inolvidable para ellos.

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