¿Dejar mi empleo para ser mamá?

dejar mi empleo para ser mamá

¿Dejar mi empleo para ser mamá? Una de las preguntas que muchas de las mujeres que nos convertimos en madres nos hacemos; y es que cuando estás planeando tener un hijo las cosas no se ven tan complicadas y llegas a pensar que será sencillo compaginar tu vida laboral con tu vida de mamá.

Esto no siempre es como te imaginas y voy a hablar de mi propia experiencia. Sé que cada mujer lo vivimos diferente y que no para todas resulta sencillo dejar su empleo por su situación específica.

Para algunas personas puede parecer un retroceso o estancamiento profesional; en mi opinión todo depende de tus prioridades y cuales sean tus planes a futuro.

También como mujeres exitosas en nuestro campo, al dejar nuestro trabajo podemos pensar que nos veremos menos interesantes; menos fuertes; menos respetadas; sin identidad; adiós a sentirte satisfecha y realizada; pero sabes eso dependerá solo de ti, tu decidirás el rumbo que quieras darle a tu vida profesional.

Hoy voy a hablarte de cómo fue mi proceso de dejar mi empleo, y te daré algunas recomendaciones que pueden servirte si estás pensando en hacer lo mismo.

¿Cómo era mi vida laboral?

Durante mi vida laboral solo tuve dos trabajos, en la primera empresa estuve 5 años y en la segunda casi 3; siempre trabajé en el área de Calidad, la cual me fascina.

En mi último empleo tuve un crecimiento personal y profesional increíble; y con ese crecimiento vino una de las decisiones más importantes de mi vida: “ser madre”.

Estaba en un momento profesional importante; sin embargo ese deseo en mi vida personal también era importante. Al planear ser mamá las cosas parecen no ser complicadas; pero la realidad es muy diferente a como lo imaginas, y nunca sabrás que tan diferente es hasta que lo vives.

La decisión de ser madre estaba tomada. El momento de saber lo que implicaba ser mamá y profesionista había llegado; terminando mi incapacidad me enfrenté al reto y aunque en la empresa tuve muchas consideraciones, fue sumamente difícil. Mañanas estresantes; corriendo con la bebé; luchando por llegar temprano a la empresa; cansancio excesivo; jornadas complicadas, diez horas en la oficina; dos horas al día con mi bebé. Hasta que un buen día la “súper mamá” o sea yo, cayó y dije: definitivamente ya no puedo más.  Por salud física y mental debía parar; tenía que tomar una decisión…

¿Dejar mi empleo para estar con mi bebé?

Esta pregunta empezó a acompañarme durante muchos días y no fue fácil decidir; estaba contenta con mi vida profesional, pero en la personal no, y la desmotivación llego, ya no estaba disfrutando mi trabajo igual y no tenia nada que ver con las actividades que desempeñaba, sino con mi etapa de mamá; me sentía una mala madre por estar tanto tiempo lejos de mi bebé.

Tenia dos opciones: dejar mi empleo, o buscar mejorar de alguna manera mis días. Ambas eran difíciles; tal vez si mi trabajo no me hubiera gustado todo hubiera sido menos complicado, pero era todo lo contrario; y más allá de la cuestión económica lo que me frenaba era pensar en lo qué haría si dejaba de trabajar.

Es verdad, quería estar con mi bebé, ¿pero que pasaría con mi vida profesional? Ese ruidito en mi cabeza no dejaba de sonar; y tuve que poner en una balanza mis prioridades, y así fue que el día llego: hablar con mi jefe para comunicarle mi decisión; debo reconocer que lo tomo por sorpresa, teníamos proyecto laborales que ya no concretamos; pero así tenia que ser. Hubo propuestas interesantes para que me quedará, lo cual agradecí; pero ya no había vuelta atrás.

Cuando renuncie a mi trabajo aun no tenia definido lo que seguiría en mi vida profesional, pero me urgía un descanso y unos días con mi pequeña y mi pareja.

Recomendaciones para antes de dejar tu trabajo

Es importante que si estás pensando dejar tu trabajo lo platiques con tu pareja; aunque es una decisión tuya, al final su situación económica cambiará y por lo tanto deberán tener una mejor administración; nada que no pueda resolverse, pero sin duda ambos deben estar de acuerdo y en sintonía; sobre todo si tienen deudas o gastos pendientes, lo ideal es primero cubrirlos; así podrán estar tranquilos y disfrutarás aun mas tu estancia en casa.

Si antes de dejar tu trabajo puedes tener algunos ahorros, mucho mejor; siempre hay que estar preparados para imprevistos. Si esto lo tienes resuelto perfecto, y si algo en tu interior te dice que debes estar con tu hijo, te invito a hacer lo siguiente:

  1. Tomate un tiempo para pensar y escuchar a tu corazón.
  2. Establece tus prioridades.
  3. Haz un plan. Dejar tu empleo no precisamente significa renunciar a tu profesión.

Ya deje mi empleo, ¿Y ahora qué…?

Debo reconocer que los primeros días después de dejar mi empleo fueron complicados, después de casi ocho años sin parar; me sentí como incompleta en ese sentido, pero muy contenta de ver despertar a mi bebé, de poder darle su desayuno, de dormirla, de jugar con ella, de disfrutarla a cada momento.

Sabía que no quería dedicarme solo al hogar y lo digo con muchísimo respeto para las mujeres que si lo hacen, porque es una gran labor y mucho trabajo; pero yo quería algo más y así empecé un viaje de introspección y autoconociemiento que no había tenido antes.

Dicen que cuando el alumno está listo los maestros aparecen y así fue; decidí entrar a  formaciones que cambiaron mi forma de ver las cosas y hasta el día de hoy no he dejado de aprender.

Descubrí un mundo de posibilidades que antes no veía por estar enclaustrada en mi trabajo. Cuando deje mi empleo dije:  toda esta experiencia y conocimiento que tengo no habrán valido de nada y se van a perder; pero no es así, ahora entiendo que gracias a ello aprendí mucho y adquirí habilidades que no habría conseguido sino hubiera estado ahí y todo eso me sirve para esta nueva etapa.

Cerrar aquel ciclo laboral también fue difícil, pero hoy puedo decirte que lo logré; mi etapa en la industria: la disfruté mucho, aprendí y crecí; hoy mis prioridades han cambiado y con ello doy por concluido mi trabajo como Ing.

Una nueva etapa

Al quedar cerrada mi etapa como Ing, empieza una nueva etapa como empresaria. He entendido que una licenciatura de 5 años no tiene porqué definir tu vida laboral de los próximos 40 años; en mi caso hay muchas otras cosas que quiero hacer y aprender.

No sé lo que vendrá, pero me emociona imaginar y estoy disfrutando al máximo esta etapa;  es maravilloso ser parte de los momentos especiales que mi hija me ha regalado y que me habría perdido de no haber estado aquí. He aprendido a disfrutar el aquí y el ahora y eso es algo maravilloso.

No quiero darte un sermón, ni mucho menos voy a decirte que si yo pude hacerlo tu también puedes, eso para mi es un cliché; cada una tenemos gustos, intereses, situaciones, condiciones y vidas diferentes. Lo que si me gustaría recomendarte es, que sea lo que sea que decidas hacer lo hagas con el corazón; que lo disfrutes; que todos los días cuando te levantas estés llena de energía y motivación para ir a tu trabajo; y que cuando sea momento de estar con tu hijo te olvides de lo demás, te permitas divertirte y darle mucho amor, al igual que a tu pareja y en todo lo que hagas.

Es muy cansado es cierto, pero la satisfacción es enorme y eso te hace encontrar y sacar fuerzas no se de donde.

Sabes yo ya no intento encontrar el equilibrio en mi vida profesional y personal, porque he entendido que disfrutando ambas cosas y dando lo mejor de mí, es la mejor forma de sentirme plena.

Estoy empezando una nueva etapa que me ha permitido conocer a personas maravillosas; que me han ayudado a entender que hemos venido a jugar y que no tendría caso vivir una vida sin sentido.

Tener la oportunidad de estar con mi hija es algo que no tiene precio; y si además de eso puedo realizarme profesionalmente, no dejar de hacer lo que me gusta y estar con mi pareja, es una satisfacción invaluable.

 

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *