Aprendizajes de vida de los últimos años

aprendizajes de vida

Inicialmente en este artículo iba a hablar de los aprendizajes de este 2018; sin embargo, platicando con una persona que me conoce muy bien, me dijo: “al hablar contigo me doy cuenta lo mucho que has crecido como persona”; en ese momento me quede pensando, en qué momento vino este cambio en mí y encontré la respuesta; todo fue a partir del 2013.

No pienses que ahora me siento una persona súper madura porque no lo soy; lo que si te puedo decir es que es posible cambiar; es posible tener una transformación cuando te nace desde el corazón.

Sé que ya te había hablado de mis aprendizajes como mamá; pero en este post no hablo de mi etapa como madre; quiero mostrarte también otras facetas.

No me gusta quejarme, ni hacerme la victima; sé que todas hemos pasado por momentos difíciles en nuestras vidas; en este artículo hablare de experiencias poco agradables, porque  creo que en esos momentos se aprenden muchas cosas.

Voy a contarte algunas cosas que he aprendido en los últimos 5 años, y lo voy a hacer de una forma totalmente transparente.

Pide y se te dará

Un tipo de creencias limitantes que existen son las creencias de merecimiento; a veces pensamos que no merecemos que nos sucedan cosas buenas. Así estuve yo por mucho tiempo en algunos ámbitos de mi vida, pero yo creo que donde más me sentía así era en la cuestión sentimental.

Mi vida sentimental era un desastre; relaciones nocivas, una tras otra, parecía que llegaba siempre la misma persona a mi vida pero en diferente cuerpo. Ahora sé que eso pasaba porque estaba tan concentrada en lo que no quería en una pareja, que jamás me había detenido a pensar lo que si quería y el resultado era ese, personas con las que no era compatible.

Recuerdo muy bien que un día, me puse a imaginar qué tipo de relación es la que deseaba; sin saber, ni esperar nada, deje volar mi mente.

No quiero explayarme mucho en este tema porque soy bastante cursi; pero puedo decirte que esa persona que imagine aquel día, es el padre de mi hija y es un gran hombre que me apoya incondicionalmente, que cree en mí y en mis locuras, es mi cómplice, mi confidente, mi soporte.

Recuerdo un día que mi pareja y yo íbamos en su coche escuchando música y ambos cantando; yo lo miraba perpleja y dije: ¿cómo es posible que sea como lo imagine?.

Para nada creo en el dicho que “Detrás de un gran hombre hay una gran mujer”; yo no estoy detrás de él, ni él de mí; tampoco estamos uno delante del otro; estoy a su lado y él del mío. Caminamos juntos como pareja, como familia, pero también como individuos. Cada quien cumpliendo sus objetivos pero juntos; tenerlo en mi vida y que sea el padre de mi hija es algo maravilloso.

Concéntrate en lo que quieres

Estamos tan acostumbradas en enfocarnos en lo que no queremos; de hecho sabemos muy bien lo que no deseamos, pero pocas veces nos concentramos en aquello que queremos, y por lo tanto toda nuestra energía y concentración esta en aquello que no anhelamos que pase y por lo tanto es muy probable que sea lo que recibamos.

Te invito a que le “des la vuela a la tortilla” empieza a pensar de manera distinta; piensa en positivo y en las cosas que deseas que pasen; por su puesto que no te van a caer del cielo, pero al estar tu enfoque en esas cosas, es más fácil que vayas por ellas y no perderás tu tiempo en aquellas cosas negativas. No es fácil, de hecho es algo que puede llevarte mucho tiempo alcanzar, pero lo importante es empezar.

No toda la gente es de fiar

Tengo que confesar que yo soy una persona muy confiada; y que, si te considero mi amiga cuentas con mi apoyo incondicional y mi lealtad; desafortunadamente no siempre das lo que recibes.

Una de las mayores decepciones que más me ha dolido, fue la que recibí de una persona que consideraba de mis mejores amigas; reconocer que me había equivocado con ella, fue muy duro para mí. Al día de hoy puedo decirte que después de mucho tiempo logre soltar esa situación que tanto me dolió, pero me costó mucho trabajo, y ahora rescato lo que aprendí; y eso es que no toda la gente es de fiar y que no siempre obtendrás lo que das, pero si lo que tú entregas es de corazón no te sentirás mal; porque podrán fallarte, y ahí es cuando te darás cuenta que la del problema no eres tú .

Vale la pena confiar

Alguien me dijo una vez que en los trabajos no se hacen verdaderos amigos, por un tiempo pensé que esto era verdad, sin embargo ya no lo creo así. Es verdad que al ser despedida de mi primer empleo sufrí otra gran decepción de personas a las que les tenía un gran cariño; sin embargo hoy entiendo que así pasa cuando trabajas en una empresa, jamás tienes un lugar 100% seguro y nadie es indispensable.

En mi segundo empleo conocí a dos personas maravillosas que me hicieron romper con esa teoría, de que en los trabajos no puedes hacer amigos. Conocí a personas extraordinarias, que no solo estuvieron conmigo en momentos de “fiesta” si no en momentos reales y a ellos deseo conservarlos durante toda mi vida.

Es cierto que no se puede confiar en toda la gente; pero vale la pena pensar que la gran mayoría de las personas son gente buena; de esa forma es que llegan a ti personas maravillosas.

Si te la pasas desconfiando de todos, posiblemente te estés perdiendo la oportunidad de conocer personas increíbles. Tal vez la mayoría de nosotras hemos sufrido decepciones, pero no todas las personas son iguales.

Es verdad que tampoco debemos pasarnos de confiadas, pero vale la pena abrirnos a la posibilidad, así es como conoces a gente muy valiosa.

Para las empresas solo eres un “recurso”

A mí me gusta dar lo mejor de mí en los diferentes ámbitos de mi vida; y en mis trabajos no es la excepción.

En mi primer empleo di muchísimo de mí, y como no hacerlo si era mi primer trabajo; la emoción, mis ganas de aprender fueron claves para hacerlo; hasta que después de 5 años fui despedida, para mí fue un golpe muy duro, pero sabes me queda la satisfacción de que no fue por un mal desempeño.

En aquella ocasión tuve que ausentarme por 3 semanas de mis labores, debido a una cirugía que me practicaron. Al regresar de mi incapacidad me dieron las gracias; y a pesar de que pude haber demandado a la empresa y hecho mil cosas decidí no hacerlo, y mejor ver esa situación como una posibilidad de cambio y crecimiento; además de  que días atrás había pasado por un momento muy difícil en mi vida, que anímicamente estaba hecha trizas, y no podía ni quería ocupar mi tiempo y mi mente en situaciones legales; ¿fui tonta? Tal vez, pero sabes hay cosas más importantes que eso.

Me quedo con grandes aprendizajes de esa empresa; personas que me enseñaron mucho, prácticamente todos los conocimientos técnicos que adquirí de la industria fueron en esa empresa.

Después de la tempestad, viene la calma

Después de haber sido despedida, gracias a mi pareja pude levantarme de todo aquello que había vivido. Él me dijo y no olvido esas palabras: “esta es la oportunidad de que decidas que es lo quieres hacer, en dónde quieres trabajar; no es un fracaso es una gran posibilidad”.

En cuanto lo vi así, las cosas empezaron a mejorar. Yo quería trabajar en una gran empresa y la oportunidad llego. Tuve la dicha de hacerlo, como jefa de área y ganando el triple de lo que estaba ganando anteriormente.

Entonces es cuando me di cuenta que el haber sido despedida de aquella empresa fue lo mejor que me pudo pasar. Conocí unas condiciones de trabajo que ni siquiera imaginaba, personas excelentes, líderes en toda la extensión de la palabra,  y una infinidad de cosas muy diferentes a las que conocía.

El crecimiento que obtuve en esta empresa más que técnico, fue personal y en verdad puedo decirte que fue una muy grata experiencia.

Cuando sientas que todo se viene abajo, siempre llegan buenos momentos; el proceso puede ser doloroso, pero al final llega la recompensa; y sabes que es algo de lo mejor, que descubres en ti fortaleza que no imaginabas que tenías.

Soñar en grande

A veces me pregunto, que tan cierta es esa idea que en ocasiones nos meten, de que la ambición es mala; obviamente sé que todo en exceso es malo. Pero ¿hasta qué punto, tener ambiciones para tu vida en verdad es tan nocivo?

¿Qué hay de malo en soñar en grande? los sueños nos hacen avanzar, despertar cada día con ilusiones. Querer ir por algo te impulsa a luchar; entonces por qué no soñar en grande, aspirar a tener esas cosas que deseas.

Te recomiendo que sueñes en grande, pero siempre firme en tus valores y convicciones, sin hacer daño a nadie y créeme que llegaran a ti satisfacciones enormes.

Valorar

Cuando hablo de valorar, me refiero a valorar a personas y momentos; he descubierto que cualquier persona puede estar contigo en los buenos momentos, pero en los malos no siempre es así.

En lo personal hoy más que nunca valoro a aquella persona que fue capaz de pasar una noche completa en vela conmigo, estando yo en una cama de hospital; con el corazón y el cuerpo hechos pedazos. Sin ser aun esposos, mi pareja estuvo conmigo en los momentos más difíciles que he pasado en los últimos 5 años.

Ahora valoro más de los pequeños momentos, y de las personas que están conmigo, y no precisamente en una fiesta si no en la vida real.

Dejar malos hábitos

La última vez que visite a mi Estilista, ella me hizo un comentario que me dejo reflexionando; me dijo: “Desde que eres mamá tu cabello está mucho más bonito”, ella es mi Estilista desde hace como 10 años, entonces vaya que conoce mi cabello.

Cuando le platiqué esto a mi pareja, él me dijo pues claro que está más bonito y eso es porque haz dejado muchos malos hábitos. Y si, esto es verdad.

Tengo cuatro años sin fumar; trato de dormir bien; bebo (alcohol) muy de vez en cuando, no porque ya no me guste, si no que el tomar de más un día, me cobra una alta factura el día siguiente; no te voy a decir que hacer ejercicio es algo que me encanta, porque sería una gran mentira, de hecho este es el punto que más trabajo me cuesta, pero soy consciente de los múltiples beneficios que trae, por lo que constantemente lucho con mi pereza para hacer un poco.

Dejar atrás malos hábitos ha sido muy beneficioso; y no quiere decir que ahora sea una persona aburrida, solo que los tiempos cambian, al igual que las prioridades.

Invertir en tu bienestar es de las mejores decisiones que puedes tomar

Hace algunos años estuve en una terapia psicológica durante 2 años, haber tomado la iniciativa de hacerlo es una de las mejores decisiones que he tomado en mucho tiempo.

Recuerdo que “mi falsa amiga”, anduvo diciendo que yo iba a terapia, como si eso fuera algo de lo que tuviera que avergonzarme. Es increíble que en pleno siglo XXI aun haya gente que piense que ir al Psicólogo es algo de dar pena; en fin, cada cabeza es un mundo. Lo que puedo decirte es que invertir en tu bienestar jamás será un gasto, ni algo que deba causarte vergüenza.

Leer un libro; hacer un curso; contratar a un Coach; ir al Psicólogo; ir al GYM; aprender a hacer algo que te guste; visitar a tu Ginecólogo, Dentista, Médico, incluso tu Estilista; son cosas muy valiosas porque te harán sentir  bien y eso es algo que no tiene precio.

Disfrutar de las pequeñas cosas

He aprendido a disfrutar más de las cosas pequeñas y que para algunos podrían parecer aburridas o insignificantes.

Un día de campo con mi hija y mi pareja; una comida fuera de la ciudad; ir al parque; jugar y bailar con mi hija; una buena charla con amigos, sin necesidad de que sea en una fiesta; leer un libro; escribir; tomar una copa, cerveza o café; etc. Esas son actividades que en verdad estoy aprendiendo a disfrutar mucho y la recompensa que traen es muy grande.

Un título universitario no tiene por qué definir tu vida laboral

Ahora entiendo perfectamente; que el haber estudiado una licenciatura no tiene por qué definir lo que harás los próximos 40 años. Puedes disfrutar un tiempo ejerciendo, pero en cuanto lo que estés haciendo ya no te llene no tienes por qué seguir, puedes cambiar de actividad y no pasa nada; al contrario la satisfacción que puedes llegar a sentir es enorme.

Si por el contrario tu eres feliz con lo que estás haciendo; así lleves 40 años en esa actividad, debes sentirte afortunada.

Lo importante es que te sientas plena; y que no te sientas atrapada en una profesión, solo porque le invertiste 5 años de tu vida para conseguir un título. Las posibilidades son infinitas y el camino puede ser muy disfrutable; te lo digo por experiencia.

Comentarios finales

Quise salirme de los temas habituales de los que escribo; para que me conozcas un poquito más, y compartir contigo algo de lo que he aprendido en los últimos años.

No quiero que pienses que me siento especial o una persona muy madura. Soy una persona que ha cometido muchos errores; pero sabes hoy en día disfruto mucho de lo que hago, y poco a poco voy tropezando menos.

Me da mucho gusto estar hoy escribiendo; porque es una actividad que disfruto plenamente y que durante muchos años deje de hacer; y lo que más gusto me da, es que tú al otro lado del ordenador te tomes el tiempo de leerme.

Ojalá que el año que está por empezar, venga acompañado de salud y muchos éxitos para ti. Recuerda que cada día es una nueva oportunidad para volver a empezar; y que solo tenemos esta vida, así que vivamosla de la mejor forma que podamos, y que mejor que felices.

En lo personal no me puedo quejar; este 2018 fue sin duda un buen año y sé que los que vienen serán aún mejores.

Gracias por ser parte de este viaje, un abrazo muy grande.

 

2 comentarios en “Aprendizajes de vida de los últimos años”

  1. Me ha gustado mucho leer tu artículo Tere.
    Qué poco nos cuesta poner el foco en lo que va mal o no nos gusta y, sin embargo, lo difícil que es poner encima de la mesa lo bueno, lo que quiero, a lo que aspiro… Pero si hacemos esa reflexión, creo que todos nos daremos cuenta de que hay muchas más cosas en nuestra vida que funcionan y nos gustan de lo que pensamos; simplemente hay que cambiar el foco y centrarse en lo positivo.
    Aprender a cambiar lo que no nos hace feliz y no resignarnos.

    Yo, como madre, tengo claro que eso es lo que quiero transmitir a mi hijo. Y puede que sea el empujón que necesitaba para (por fin!!!) empezar a cambiar lo que no me hace feliz en mi vida.

    1. iHola Laura!

      Que gusto saber que el artículo te gustó, quise compartir mi experiencia sin que se percibiera como una queja sino mis aprendizajes; dentro de los momentos difíciles hay mucho que aprender, superando el dolor, siempre quedan lecciones aprendidas 🙂

      Definitivamente debemos concentrarnos más en lo positivo, y de los momentos no muy agradables debemos rescatar ese aprendizaje que sin duda va implícito en la vivencia 🙂

      Nuestros hijos son grandes maestros y traen consigo un master de por vida en desarrollo personal, me da mucho gusto que tengas claro lo que quieres transmitirle y ser la madre que él necesita; ni perfecta, ni normal solo la mejor para él 🙂

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *