¿Estamos criando y educando una generación de cristal?

generación de cristal

Hoy quise escribir sobre este tema, porque a diario veo por las distintas redes sociales críticas hacia los padres que estamos educando desde el amor; para algunas personas la crianza consciente, es sinónimo de permisividad y por eso nos dicen que estamos criando una generación de cristal.

Estoy copiando textualmente un comentario (omitiendo las malas palabras) de una persona que precisamente criticaba unas palabras de una imagen de crianza con apego: “A mí me pegaban, me jalaban el cabello y me daban coscorrones pero ahorita estoy muy centrado y feliz. Siempre excelente promedio, a golpes me hicieron campeón de oratoria y poesía, siempre a la mala pero entendí por dónde iba. Lástima que ustedes se acomplejaron. Apuesto que la mayoría de sus padres no querían nada malo para ustedes pero pues nunca entendieron, ni entenderán. Suerte con su terapia”.

Como este comentario hay muchísimos más criticando a esta nueva generación de padres que estamos formando; tú que me conoces y me lees sabes que no me gusta criticar a nadie y expongo el comentario porque me parece muy triste la manera en cómo se llega a normalizar la violencia y se puede llegar a pensar que por esos golpes que de niño te dieron, es que hoy eres una persona de “bien”.

Si de verdad los golpes nos hicieran mejores, hoy nuestra sociedad sería distinta y lamentablemente no es así. Lo que es una realidad, es que los niños que son violentados, no pueden ser personas equilibradas.

Algunas otras personas dicen que la generación de cristal, son aquellas personas que se ofenden constantemente;  argumentando que todo es machismo, racismo, clasismo, etc; sin embargo, yo lo voy a enfocar a las críticas que recibimos las personas que criamos desde el amor, respeto y apego.

¿Por qué la llaman generación de cristal?

El calificativo “cristal” se lo atribuyen a fragilidad, debilidad o que fácilmente se rompe y algunas personas, sobre todo la generación x dice que las nuevas generaciones de padres, estamos formando niños de cristal, a los que ya no se les puede decir nada porque todo les resulta ofensivo.

¿En verdad las  personas que educamos y criamos desde el amor estamos formando personas frágiles?

A mí me cuesta mucho trabajo entender a las personas que piensan que la crianza con golpes y malos tratos es la que forma personas equilibradas, exitosas y mejores.

Estoy segura que los padres que elegimos la crianza respetuosa es porque queremos dar lo mejor de nosotros a nuestros hijos; conscientes de que los golpes, los gritos y los castigos además de no funcionar dejan huellas que perduran en el tiempo.

No se trata de querer o formar hijos frágiles, si no que se respeten y respeten a los demás; empáticos, solidarios, cooperativos; que precisamente detecten cuando alguien los está tratando mal y sepan qué hacer; además de que ellos también aprendan a respetar a todas las personas.

No es una generación de cristal, es una generación de amor

Definitivamente todos los puntos de vista son válidos; lo que a veces no entiendo es por qué entrar en discusiones, las personas que piensan que la crianza tradicional es la mejor está bien, pero por qué atacar a las personas que optamos por una crianza respetuosa y viceversa.

No coincido con la creencia de que estamos formando o somos una generación de cristal; pienso que ya hay suficiente violencia allá afuera, como para seguir pensando que los golpes, gritos, castigos y malos tratos hacen una mejor sociedad; si eso fuera así hoy todo sería distinto; sin embargo, no es así.

¿Por qué no nos damos la oportunidad de probar y ver qué sucede si criamos con amor y respeto a nuestros hijos? claro, las personas que así lo elijan; ojalá pudiéramos hacer más por aquellos niños que son mal tratados, pero soy consciente de que eso es complicado. Lo que si puedo hacer y lo hago desde el amor, es dar lo mejor de mi a mi hija y eso no quiere decir que no me equivoque, pero cada que me equivoco acepto mi error, me disculpo y lo vuelvo a intentar. También lo que está en mis manos es haber creado este espacio, donde puedo compartir con otras mujeres que también quieren ser las mamás que sus hijos necesitan.

No estoy criando una niña o mujer de cristal; trabajo a diario por formar a una persona feliz, equilibrada, sin heridas, quiero romper con los patrones heredados y eso no es un trabajo sencillo; duele no saber o contar con los recursos emocionales necesarios para tener todas las respuestas y cumplir ese objetivo, pero si estoy dispuesta a aprender y sanar todo lo necesario para hacer un buen trabajo.

Si queremos hijos emocionalmente sanos, primero debemos sanarnos a nosotras mismas; no es por una generación de cristal, es por una generación de niños respetados, escuchados; esto no los hace frágiles los vuelve fuertes, pero sobre todo felices; dispuestos a dar amor, algo de lo que nuestra sociedad carece mucho; es verdad que no podemos cambiar al mundo, pero si podemos cambiar nuestro entorno, nuestra familia y con eso estamos haciendo mucho. No es por una generación de cristal, es por una generación de amor.

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3 comentarios

  1. Espero que te guste razón y esa generación de amor erradice el bullying, algo que lamentablemente está acentuado precisamente por unos energúmenos a los que jamás se les ha dicho que no a nada

    1. iHola Tumisma!

      No comprendo la primera parte de lo que escribiste “Espero que te guste razón”… estoy segura que una generación educada con amor, puede hacer grandes cambios; desafortunadamente no todos los padres educan así y para poder erradicar el problema del bullying es necesario la intervención y el compromiso de padres y profesores. Otra cosa importante a mencionar es que no podemos esperar que los demás cambien, si no empezamos por nosotras mismas, dejemos de juzgar, etiquetar y llamar “energúmenos” a niños, jóvenes o cualquier persona, detrás de cada comportamiento hay una historia que no conocemos 🙂 “Más empatía, menos juicio” y podemos iniciar el cambio 😉 iUn abrazo! 🙂

  2. Esta totalmente equivocada, pues la crianza con vara y sincho si lleva a las personas a ser mas confiadas y fuertes mentalmente, pero hay algo que falta en la receta para crear unos niños existosos, y es el cariño, probablemente usted se quede como “qué? eso es lo que estaba diciendo” pero es que para que funcione la crianza de nuestros hijos hay que echar los dos ingredientes… la correción con vara y el cariño amoroso, esas dos cosas juntas son el resultado de hijos exitosos aparte de los valores y principios que usted le inculque.

    Quisiera explicarlo mas a fondo, esto es porque existen 4 cuadrantes de la crianza a sus hijos; uno es que les da mucho amor y los conciente y no los regaña, que pasa; hombres débiles, otra es cuando los atormenta y no tiene ni un poco de cariño y los maltrata (que es la que usted dijo) resultado: personas traumadas y con problemas mentales, otra es cuando les da total desinteres… no les dice nada, no los corrige, no les da detalles de atención ni amor, solo se encarga de darles comida y se olvida toalmente de ellos; resultado: Personas frias, sin cariño a sus padres, y propensas a ser llevadas por cualquier camino, y la ultima de todas y la mejor es cuando usted los corrige con vara y aparte también les da cariño y atención, esa es la mejor de todas porque crea hombres confiados, fuertes y personas de bien. Esa es la mejor de todas.. por ejemplo que les pega con el sincho porque se portaron mal, pero también les da un besito en la frente a la hora de dormir, esa es la forma correcta y la mejor de todas.

    Usted creyo que corregir con sincho y con vara es como la segunda, pero no debe ser la primera forma tampoco, usted para crear personas de bien seguras y confiadas debe ser como la cuarta, sino estará criando una generación de cristal. Muy buenas, saludos mios cordiales

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