¿Tu hijo es un niño mimado?

tu hijo es un niño mimado

Niños mimados, malcriados, consentidos, tiranos, o niños con el síndrome del emperador; así es como comúnmente se les llama a los niños que tienen malos comportamientos de manera constante. Sé que como madres lo menos que queremos es que nuestro hijo sea así; muchas de las cosas que hacemos las hacemos con amor; desafortunadamente la exageración en los mimos, la falta de limites, o ceder ante todas sus peticiones hacen que ellos adopten una actitud inapropiada, que cuesta mucho trabajo modificar. Debes saber que los niños mimados se hacen, no nacen.

Consentir en exceso  a un hijo puede llegar a  ser muy perjudicial para su desarrollo, convirtiéndose en adultos sin tolerancia a la frustración y con escasas habilidades sociales.

Principales comportamientos de un niño mimado

Los principales comportamientos de un niño mimado son los siguientes.

  1. Frecuentemente hace berrinches/rabietas.
  2. Es difícil que se quede satisfecho.
  3. No apoya en las tareas domésticas.
  4. Intenta controlar a sus padres.
  5. No le gusta compartir.
  6. Es egocéntrico.
  7. Es desobediente.
  8. Es agresivo.
  9. Desafía a los padres constantemente.
  10. Tienes que sobornarlo para que se comporte como quieres.

Tener un hijo con esos comportamientos, además de ser cansado es muy estresante y a veces terminamos comportándonos de una manera que nos hace sentir fatal; como gritándole o en su defecto lastimandolo físicamente. Es tanta nuestra frutración que llegamos a actuar de manera equivocada.

En este artículo te daré algunas recomendaciones que te servirán si te encuentras en esta situación; no debes juzgarte, es verdad que los padres somos los responsables de esto, pero muchas veces es por tanto amor. Estos comportamiento suele presentarse más en hijos únicos o en los hijos más pequeños; aunque claro que hay sus excepciones.

¿Por qué un hijo se hace malcriado?

Una de las razones principales por las que un niño se hace malcriado es la ausencia de los padres. Cuando los papás pasan muchas horas lejos de los hijos por cuestiones de trabajo o por la razón que sea; muchos de ellos quieren sustituir el tiempo que no están con regalos o haciendo lo que su hijo quiera, y no se les enseña a los hijos a ganarse las cosas, solo están recibiendo sin dar nada a cambio.

Al estar nuestros hijos al cuidado de un tercero, no tenemos el control de cómo esa persona esta educando a nuestro hijo; nos guste o no, pasa más tiempo con alguien más; por lo tanto adopta comportamientos que aprende de aquella persona. A veces nos pena decirle a la persona que cuida a nuestro hijo cómo nos gustaría que lo cuidará (a menos que sea una niñera) porque nos están haciendo un favor de alguna manera. No debes sentirte mal por pedirle a esa persona que no se exceda en los mimos o que no ceda ante todo lo que quiere el niño; piensa que los más importante es tu hijo, solo sé amable.

Es complicado saber  cuando decirle no a nuestros hijos.. Exagerar en los SIES tampoco es lo mejor; debe haber un equilibrio, de tal forma en que no seas autoritario, ni tampoco permisivo. Sé que aquí puedes decirme: ¿como le hago? Mi recomendación es que; antes de decir no, pienses si puedes sustituirlo por otra palabra y explícale la razón, aunque tu hijo sea pequeño. Decirle si a todo tampoco es bueno, él crece pensando que todos deben hacer lo que él quiere, debes enseñarle que no siempre se puede hacer lo que el quiere y las razones.

No lo trates siempre como un bebé

Es cierto que el tiempo pasa demasiado rápido, que cuando menos te das cuenta tu hijo dejo de ser un bebé, y sin embargo tu sigues tratándolo como tal. Tratar a tu hijo como un bebé es una de las principales razones de que tengas un niño mimado; incluso cuando nuestro hijo tiene dos años creemos que sigue siendo un bebecito, es verdad que aún es pequeño; pero esa edad es perfecta para empezar a educarlo; no subestimes su capacidad, créeme que tu hijo es tan inteligente a tal grado de que sabe como manipularte.

No estar al pendiente de lo que nuestros hijos ven en la televisión o en internet también es un factor que puede fomentar un mal comportamiento; muchos de los programas infantiles tienen personajes que se portan mal y nuestros hijos aprenden esas conductas. Reírte cuando tu hijo dice o hace una grosería es muy malo, él pensará que eso que hizo o dijo fue gracioso y lo repetirá y lo maximizará en otras ocasiones.

Sé que puedo sonar repetitiva pero créeme no debes subestimar a tu hijo; un niño de dos años entiende perfectamente si le explicas las cosas lentamente y con un lenguaje claro y sencillo; empieza a hablar más con tu hijo y te aseguro que te llevarás una grata sorpresa, te lo digo por experiencia.

¿Qué podemos hacer para educar mejor a nuestros hijos?

  • Los padres deben romper el círculo de los mimos
  • Pasar tiempo de calidad con tus hijos.
  • Poner límites sanos.
  • Estar de acuerdo ambos padres en la educación de su hijo.
  • Evita la sobreprotección.
  • No etiquetes a tu hijo.
  • Enséñale a tu hijo a ganarse las cosas.
  • Tener normas coherentes y acordes a su edad.
  • Enséñale valores.
  • Dale la oportunidad de equivocarse.

Los hijos no vienen con un manual de instrucciones

Estas frases están tan trilladas que no quisiera utilizarlas, pero son tan ciertas, que voy a mencionarlas: “nadie nos enseña a ser padres” y “Los hijos no vienen con un manual de instrucciones.

Sé que queremos lo mejor para nuestros hijos; incluso darles todo aquello que nosotros no tuvimos, y no digo que esto sea del todo malo, solo hay que entender que parte de una buena educación es enseñarle a nuestros hijos habilidades sociales acordes a su edad, deben saber que no siempre se podrá hacer lo que ellos quieren; no se les puede comprar todo lo que se les antoja; no deben ser violentos; enséñales que puede ser divertido compartir;  que existen reglas en todas partes que se deben respetar; que no es malo sacar sus emociones siempre y cuando no se lastime ni lastime a otros niños….

No es un trabajo sencillo y recuerda que si quieres hijos emocionalmente sanos, primero debes sanarte a ti. Empieza a generar conexión con tus hijos; si es que nunca te has acercado a ellos de una manera empieza a platicar con ellos, pregúntales: ¿Qué haces? ¿Cómo estuvo tu día hoy?, la clave de todo esta hablando y recuerda siempre explicarle las razones del por qué de tus decisiones. Recúerdale que lo amas y a diario genera un contacto con él, eso sin duda te ayudará a que sea un mejor niño. Y muy importante aprende también a escucharlo, no te dediques solo a hablar, mucho menos a imponer, escúchale y dale valor a sus palabras.

Cuando estés corrigiendo un mal comportamiento no te centres en tus emociones, sino en el bien de tu hijo; no se trata de que el aprenda a “obedecer” sino a escuchar razones y a entender por qué puede hacer ciertas cosas y otras no.

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