Tener un título universitario no asegura tu felicidad

tener un título universitario

Me llama mucho la atención, escuchar a jóvenes decir que solo estudian la universidad para satisfacer a sus padres; que cuando tengan su título se lo entregaran a sus madres para que lo enmarquen; que piensen que aunque no les guste lo que estudian, tal vez cuando ejerzan le encontraran el gusto; o aquellos que piensan que tener un título universitario les dará calidad de vida, éxito y felicidad. No digo que esto no sea posible hay gente que es feliz en su trabajo, ¿pero en verdad las personas que son felices en sus trabajos se lo deben a tener un título universitario?

Es normal que un joven que a los 18 años debe elegir alguna licenciatura para estudiar, se sienta perdido y ¿cómo tomaría una de las decisiones más importantes de su vida, si nunca antes ha decidido nada? A esa edad los chicos prácticamente no se conocen; no saben lo que le gusta y mucho menos hacia donde van. En la escuela difícilmente se le dará una dirección sobre tomar una buena decisión y si además de esto los padres no saben cómo ayudarlo, o no se involucran lo más probable que el chico elija mal.

Los jóvenes muchas veces elijen una licenciatura en base a la moda; siguen a sus amigos, o a la pareja; se van a la universidad más cercana; estudian algo que piensan que es bien pagado, pensando que el dinero les dará felicidad…

Todavía en estos tiempos hay padres y jóvenes también que piensan que tener un título universitario les garantizará el éxito, la felicidad, les dará calidad de vida y un estatus social; pero ¿es esto cierto? ¿Tener un título es la diferencia entre ser una persona exitosa a una mediocre? o es tan solo uno de los tantos paradigmas sociales.

Un requisito más

Yo he sido testigo, que el título universitario es solo un requisito más en un proceso de contratación en algunas empresas; aclaro que hay profesiones en las que si es necesario tener título y cedula profesional como es el caso de los médico, docentes y algunas más. Pero hablemos del caso de las licenciaturas que se requieren para trabajar en una industria.

En mi caso que estudié Ingeniería Industrial; puedo decirte que nunca me pidieron el título, ni la cédula profesional en ninguno de mis empleos. Cuando yo contrataba personas tampoco me interesaba si tenían título o no, porque lo realmente importante son las ganas que tienes de trabajar; tus habilidades; tus aptitudes; pero sobre todo tus actitudes.

No digo que ir a la universidad no ayude de algo (hablando de la carrera de Ingeniería) pero te puedo decir, que todos los conocimientos que requerí en mi vida laboral fueron aprendidos por mí misma. No niego que si no hubiera ido a la universidad tal vez no hubiera tenido esos empleos, lo que sí es una realidad es que NADA de lo que me enseñaron lo apliqué. La carrera es muy amplia y los temas son muy variados, yo estuve siempre en el área de Calidad, lo poco que vi en la licenciatura fue básico, realmente no me ayudó en prácticamente nada.

Muchos jóvenes se sienten realmente perdidos

Tal vez nunca te lo he comentado pero mi marido durante un tiempo trabajó como profesor de física y matemáticas en preparatoria y en universidad. Aún recuerdo cuando iba a dar su primera clase, el esmero que le puso a la preparación y a la clase en sí, lo realmente emocionado que se sentía. Desafortunadamente al regresar a casa su cara era de decepción y descontento.

Seguramente te estas preguntando ¿por qué? Resulta que se encontró con jóvenes totalmente indiferentes y es entendible a muchas personas no les gusta la física y las matemáticas, él se sorprendió mucho de que cuando les preguntó a sus alumnos que a quienes le gustaban esas materias solo 1 haya levantado la mano, sé que puede sonar increíble pero es verdad.

La mayoría de las chicas se la pasaban viéndose en el espejo, pintándose las uñas o viendo el celular, te preguntó ¿crees que esas personas serán profesionistas exitosos? Si los jóvenes tenían ese comportamiento es porque evidentemente no les interesaba esa licenciatura; la pregunta es ¿qué hacían ahí?

Cuando mi marido les preguntó ¿Por qué habían decidido estudiar ingeniería? escucho toda serie de respuestas: “Es lo que hay” “mis papás quieren que estudie esto” “no sabía que estudiar” “esta universidad queda cerca de mi casa” “quiero tener un buen empleo”… él le daba toda serie de consejos a sus alumnos, algunos los tomaban pero la mayoría no.

Las habilidades para un buen desempeño laboral no están plasmadas en un título universitario

Aunque en tu vida escolar hayas sido siempre un alumno destacado, eso no quiere decir que serás Gerente o Director, tampoco digo que no lo conseguirás y si llegas a tener uno de esos puestos ¿serías realmente feliz? ¿Es lo que quieres? Cómo saber hacia dónde vamos, si no sabemos lo que queremos.

Para tener un puesto gerencial o directivo debes tener muchas habilidades sociales, las cuales desafortunadamente no se adquieren en las escuelas y así hayas sido siempre el mejor de tu clase, eso no te garantizará el éxito.

Se necesita más que un título para ser feliz y exitoso y eso no  lo aprenderás en la escuela; ojalá lo aprendiéramos antes, así no perderíamos tanto tiempo, evitaríamos la mediocridad, la insatisfacción laboral y sobre todo pasar por crisis existenciales.

Una falsa creencia

He visto a mamás orgullosas que postean las boletas de sus hijos en redes sociales; calificaciones muy buenas y para nada demerito el esfuerzo de los niños y jóvenes; sé que para tener buenas calificaciones se requiere de mucho esfuerzo; desafortunadamente de nada servirán esas buenas notas en su vida adulta, si se toma una dirección incorrecta.

Conozco a muchas personas que en su vida académica fueron los mejores y que hoy que son adultos; están en un trabajo que no les gusta; se sientes perdidos en sus vidas; personas que me dicen ojalá cuando era estudiante hubiera disfrutado más y estudiado menos; personas que odian sus trabajos…

Conozco también, a personas que solo por ego estudian maestrías y doctorados cuando en realidad eso no los llena; jamás ejercen y el tema de la investigación en el caso de los doctores los agobia; pero ahí están buscando un estatus y un reconocimiento que de nada servirá si al final de cuentas son infelices.

Cuando eres estudiante, muchos de los papás, sobre todo aquellos que no tuvieron la oportunidad de estudiar les dicen a sus hijos: “Estudia para que seas alguien en la vida” cuando era pequeña la tomaba normal, de hecho mis padres a mí me la llegaron a decir; pero ahora que soy madre encuentro esa frase totalmente fuera de lugar; mi hija es alguien desde que nació, no necesita ningún título como símbolo de valor. Sé que los padres tampoco lo hacen con maldad, simplemente es una falsa creencia; sé qué hace algunos años, ser una persona que estudiaba la universidad si era de admirarse, porque los tiempos eran más complicados que ahora; hoy en día hay más que el solo hecho de obtener un título.

¿Qué podemos hacer como padres para orientar a nuestros hijos?

No voy a decirte que la solución es el homeschooling; porque si bien los que educamos en casa estamos más al pendiente de desarrollar habilidades de nuestros hijos y orientarlos a realizar aquello que les gusta; considero que es tarea de todos los padres, tanto los que mandan a sus hijos a la escuela, como los que no, orientar a nuestros hijos; si pensamos que yendo a la escuela obtendrán esa orientación estamos realmente perdidos, porque está más que comprobado que eso no es así y te lo digo por experiencia.

Para mí el primer paso es desescolarizar nuestras mentes; con esto me refiero a dejar atrás los paradigmas escolares; debemos dejar de pensar que un título universitario les dará felicidad a nuestros hijos.

Como te comentaba al inicio del artículo, hay jóvenes que están estudiando la universidad solo para darles gusto a sus padres y no se dan cuenta que están mal gastando su tiempo, y el tiempo es lo más valioso que tenemos; ese tiempo no volverá y para qué pasar 5 años de tu vida estudiando algo que no te gusta y algo de lo que probablemente no ejercerán, o que si lo hacen quizá serán mediocres e infelices.

Dejemos a nuestros hijos volar, enseñémosles a tomar decisiones; a valorar su tiempo; no se trata de estudiar algo solo para darle gusto a alguien, o porque es lo que hay, está de por medio su tiempo,pero sobretodo su felicidad. Dejemos de pensar que ser deportista, artista, pintor, bailarín no son profesiones. Porque esto es una realidad hay padres que esas actividades las ven como un hobby y no como algo a lo que sus hijos puedan dedicarse. Si no cambiamos nuestra mentalidad no podemos esperar que nuestros hijos elijan bien su camino.

Eres más de lo que un documento dice

Somos más de lo que un papel puede decir. Llevo bien grabada en mi mente, una de las tantas frases, que me dijo una vez el director de la primera empresa en la que trabajé: “Si tienes que decirle al mundo lo que eres, entonces no lo eres”.

Lo que eres; tu esencia; tus valores; tus convicciones; tus pasiones; tus sueños; tus anhelos; tus metas… nada de eso está plasmado en ningún documento.

Si eres madre, padre impulsa a tu hijo (o aplicálo en ti) a hacer algo que lo llene de verdad, que lo motive, que todos los días despierte contento por hacer esa actividad. Si lo que él quiere lo enseñan en alguna universidad perfecto, pero si lo que desea no precisamente requiere de una titulación haz que se enfoque, acompáñalo, guialo, confía en él.

Evalúa los casos de personajes pasados y presentes que no tuvieron un título y todo lo que consiguieron. Ni Marc Zuckerberg; ni Steve Jobs; o Bill Gates necesitaron tener un título para hacer lo que querían y transcender. Es momento de cambiar nuestras creencias y ya sea aplicarlo en nosotros o en nuestros hijos; hagamos la mejor labor que podamos para tener gente trabajadora, exitosa pero sobre todo personas felices.

 

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *