El poder de la Gratitud

el poder de la gratitud

Esta última semana ha sido de las más complicadas que mi pareja, mi hija y yo hemos tenido que pasar, hemos estado enfermos los tres y ha sido una situación realmente difícil. Tener que cuidar a nuestra hija sintiéndonos los dos también muy mal ha supuesto un esfuerzo abismal, yo más que preguntarme por qué, estoy tratando de encontrar lo que puedo aprender. Estos días me han ayudado a volver a conectar con el poder de la gratitud.

Estos días, aunque si, me he dado tiempo de sentirme mal, he andado sensible y también reflexiva y no puedo dejar de pensar lo afortunados que somos cuando estamos sanos y que pocas veces lo valoramos en realidad.

Gratitud ¿cliché o realidad?

Se que puede escucharse muy bonito que debemos ser agradecidas; que la gratitud es un valor; que eleva la vibración, y muchas cosas más. Por muchas partes vemos mensajes acerca de la gratitud, de que debemos agradecer por todo lo bueno que tenemos, pero dime con toda honestidad ¿en verdad agradeces desde el corazón por todo lo que tienes? Lo haces con consciencia, lo haces desde el aquí y el ahora.

Estos días en lo que he extrañado mis días habituales, he valorado más que nunca todas las cosas buenas que tengo y he añorado ver correr, cantar y bailar a mi hija, el simple hecho de verla contenta; seguro que tu me entiendes, porque sé cómo se te parte el corazón cuando ves enfermo a tu hijo o hija.

No esperemos a que nos falte algo para valorar lo afortunadas que somos; no tiene que faltarnos la salud, para valorar cuando estamos sanos.

Beneficios de ser agradecido

Hace tiempo hice un diario de gratitud, que en estos días de reflexión he vuelto a leer y todas las palabras que he leído han resonado mucho conmigo, debe ser porque en estos momentos me encuentro muy perceptiva y veo como hay cosas que no debemos dejar de hacer.

Ser agradecidas trae muchos beneficios, por mencionar algunos:

  • Desarrollas una actitud positiva.
  • Te vuelves más consciente.
  • Fortalece tus relaciones.
  • Beneficias a la persona que lo recibe.
  • Reduce la insatisfacción.
  • Nos permite adaptarnos a los cambios y a las circunstancias.
  • Aumenta la autoestima, confianza y seguridad.
  • Nos conecta a la vida.
  • Mejora el bienestar físico, emocional y social.
  • Mayor optimismo.
  • Eleva los niveles de energía.
  • Disminuye el estrés.

Empieza a mirar y valorar lo que tienes

Es muy fácil quejarnos por aquello que nos hace falta, dejando de lado todo lo bueno que ya tenemos en nuestra vida. En mí no había resonado tanto la frase de “Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde” por lo general se le da una connotación a las relaciones; estos días en los que a mi familia y a mí nos faltó la salud añore tanto nuestros días con ella, que me dije, en verdad tuvo que pasar esta situación para valorar lo bendecida que soy.

Te invito a que por solo un momento al día mires de manera consciente todo lo que tienes, libre de quejas, juicios, culpas: tu cuerpo, tus hijos, tu pareja, tu casa, tus alimentos… todo absolutamente todo lo que tienes. ¿Ves lo afortunada que eres?

Te propongo un reto

Elige un día de la semana, el que tú quieras, ese será tu día de “Gratitud”, durante todo ese día darás gracias por todo, absolutamente por todo lo que tienes y haces, desde que te levantas, hasta que te acuestes a dormir; por ejemplo:

  • Cuando te levantas: “Gracias Dios, vida, universo… (en lo que tu creas) por la oportunidad de un nuevo día.
  • En el momento en que enciendas la luz: “Gracias por darme la oportunidad de tener electricidad en mi casa”
  • Cuando te estés bañes: “Gracias por tener la oportunidad de contar con agua potable, caliente, directa y todos los productos de higiene que tengo.
  • A la hora que comas: “Gracias por mis alimentos, gracias a los agricultores, los vendedores y toda la cadena de suministro que hicieron posible que estos alimentos llegaran a mi.
  • Cuando veas a tus hijos: “Gracias porque tengo la dicha de ser madre, porque tengo unos hijos sanos y llenos de vida…
  • Cuando veas a tu pareja: “Gracias por mi compañero de vida, por su amor y apoyo incondicional.

Y así por cada una de las cosas que te pasen y hagas en tu día.

Incluso agradece por aquello que consideres no es tan positivo

Incluso agradece aquellas cosas o situaciones que no son muy buenas y/o positivas; por ejemplo:

  • Si discutiste con tu pareja: “Gracias por esta discusión que tuve hoy con mi pareja, porque sé que debo aprender a ser más tolerante, paciente, amable y comprensiva con él. Sé cómo se esta transformando nuestra relación con la paternidad.
  • Si perdiste la paciencia con tu hijo: “Gracias porque aunque hoy no lo logre, sigo trabajando en ser la madre que mis hijos necesitan”

No sé si te parezca fácil, difícil o irrelevante, pero si por lo menos resuena un poco contigo te invito a que lo hagas, te aseguro que en la medida de que lo hagas de manera consciente empezarás a notar los beneficios de la gratitud.

No debemos esperar a que suceda un evento extraordinario en nuestras vidas, empecemos desde hoy, cada nuevo día tenemos una oportunidad nueva de volver a empezar. Hagamos las cosas de manera distinta, hagamos las cosas lo mejor que podamos, seamos nuestras mejores versiones en cualquiera de nuestras facetas.

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