Lo que he aprendido en mi vida laboral que en la escuela no me enseñaron

cosas que en la escuela no me enseñaron

Hoy quiero compartir contigo los aprendizajes que me ha dejado mi vida laboral; esos conocimientos, habilidades, cosas que en la escuela no me enseñaron; sabes, cuándo evaluó mi propia historia, es cuando agradezco infinitamente que el homeschooling exista; ya que  gracias a este estilo de vida, podemos enseñar a nuestros hijos mucho más que cualquier tema convencional que se toca en los colegios.

Algunas personas piensan que elegir y terminar una carrera universitaria es más complicado que entrar al mundo laboral; sin embargo, desde mi punto de vista, lo más difícil es enfrentar el mundo laboral; ya que si quieres destacar tienes que desarrollar más que solo habilidades técnicas y no estoy diciendo que no debemos saber, evidentemente debemos tener conocimientos, pero lo que en verdad marcará la diferencia en el campo laboral son las habilidades sociales y esto no se enseña en la escuela.

Poco a poco te das cuenta que un título universitario no garantizará tu éxito; no válida tus aptitudes y eso a la hora de ir en busca del empleo que quieres es lo que mas importa.

Hoy voy a hablarte de mi experiencia laboral; no con un enfoque de curriculum vitae; sino lo que quiero compartir contigo son aquellas habilidades que tuve que desarrollar para llegar a donde estoy y por qué estás razones solo reafirman que educar en casa en la mejor opción y no digo que tu enseñarás lo que se ve en una licenciatura, sino que al educar en casa trabajamos desde un inicio con las habilidades útiles para la vida.

Mi primer empleo

La experiencia en mi primer empleo es algo inolvidable; en la empresa donde hice mis prácticas profesionales, fue en donde posteriormente me contrataron y es que desde que llegue, supe que quería quedarme a trabajar ahí; sabía que para conseguirlo tenía que poner mi mayor empeño. Sin ser totalmente consciente en ese momento, yo ya me había puesto el objetivo de ser contratada y trabaje para ello.

Sinceramente cuando llegué a la empresa como practicante; me sentía insegura, si, es verdad que en la universidad había visto mucha teoría y algunos casos prácticos; pero aplicarlo a la realidad es complicado; además de las habilidades sociales que debes tener o desarrollar.

Afortunadamente caí en manos de un excelente jefe; una gran persona que me enseñó mucho más que cuestiones técnicas, yo no me imaginaba a un gerente así como él era. Mi primer jefe era la persona más amable en la empresa; todos los días saludaba a cada uno de los colaboradores de mano, no hacia ninguna distinción, la amabilidad era característica de él y por eso era muy querido por todo el personal.

Mi llegada a mi primer empleo

Mi jefe desde que me vio, con apenas un par de palabras me dijo: estas contratada como practicante; cuando le pregunté que ¿por qué me había dicho que si de una manera tan rápida? sus palabras fueron: “porque pude ver tus ganas y deseos de aprender” y ese es el tipo de personas que necesito en mi equipo de trabajo; me sentí realmente bien de escucharlo porque era verdad tenía muchas ganas de aprender y ejercer.

En ese momento entendí que las cosas llegan en el momento preciso; yo ya había tocado varias puertas, pero tenía que llegar justo a esa.

Entré al área de Planeación y control de la producción y yo estaba realmente emocionada porque estaba en contacto con todo el proceso productivo desde el recibo de los pedidos, materias primas, todo el proceso de transformación, almacenaje y el embarque. Inmediatamente me apliqué y no me importaba pasar más horas de las que debía para poder aprender y entender todo el proceso.

El momento de mi contratación

Antes de que terminara mi periodo de prácticas, un día me mandaron llamar de Recursos Humanos; no me dijeron para qué, entré a la sala de juntas; estaban ahí mi jefe, el gerente de Recursos Humanos y el director; me sentí nerviosa, mi mente se quedó en blanco y sinceramente yo no pensaba en nada, no sabía que esperar.

Después de una conversación cálida, recuerdo que el Gerente de R.H me dijo: “Estamos muy contentos con tu trabajo como residente y es por ello que queremos que formes parte de nuestro equipo de trabajo”. Llega a mi mente ese recuerdo y aun me emociono, era mi primer empleo y más que ir a buscarlo, me lo había ganado.

En ese momento me enfrentaba a un nuevo reto; como practicante yo había estado en el área de producción y estaba siendo contratada para el área de calidad; me preocupe porque yo sabía algunas cuestiones teóricas, pero la realidad es muy diferente a la teoría.

Yo como Administradora de Calidad

Mi trabajo se trataba de administrar el Sistema de Gestión de la calidad y si, es verdad que algo había visto en la universidad del tema, pero fue muy poco y de manera muy superficial; sinceramente en ese momento lo que había visto en la escuela no me servía; sin embargo, sabía que quería y podía hacerlo y como pocas veces en aquel momento confié en mí.

Me puse a investigar, me acerque a personas que sabían del tema. Tenía en puerta una recertificación de la norma ISO 9001 y yo no sabía a lo que me estaba enfrentando y lo peor es que tenía poco tiempo para aprender e implementar. No me importaba salir a veces a las 12 de la noche, o ir a capacitar al personal del tercer turno; lo hacía con gusto y con mucho compromiso.

Muchas horas de estudio y formación autodidacta sirvieron; tuvimos la auditoria de recertificación y nos fue muy bien; para ser mi primera vez, me sentí muy orgullosa de mi misma y claro de todo mi equipo de trabajo; esa fue también la primera vez que sentí una recompensa a mi esfuerzo y dedicación, mi primer aumento de salario.

Seguí aprendiendo de sistemas de gestión de calidad, me envolvió está área, me gustó mucho y me hice buena en ello.

Otras cosas que no me enseñaron en la escuela

Otra de las cosas que no nos enseñan en la escuela es a desenvolverte en el ambiente laboral; a trabajar en equipo; a trabajar bajo presión, no para aprobar un examen sino para cosas serias; tener y sentir un compromiso real hacia lo que haces, nada comparado con el compromiso escolar y no digo que la universidad no sea necesaria, hablo de la carrera que yo estudié y lo que me hubiera gustado aprender 😉

Cuando me veía en la sala de juntas con 12 hombres y solo yo de mujer me sentía insegura (hablando de conocimientos) yo era la única mujer en el área productiva y además la persona más joven. Debo admitir y destacar que jamás me sentí discriminada, ni incomoda; lo que sentía era inseguridad, porque todos ya tenían mucha experiencia y yo era nueva, joven y sin experiencia en el área; sin embargo, me propuse estar a su nivel porque sabía que yo también podía hacerlo.

Y así fue paso a paso me fui ganando un lugar importante; que no me vieran como una niña, sino como la profesional que era y después de conseguir la recertificación logre que todos me vieran así. Sin darme cuenta y ahora que lo escribo, me doy cuenta de la determinación que tuve aunque en realidad no era consciente en aquel momento de lo que estaba haciendo.

Esa dedicación; determinación; el ser autodidacta; querer ser una gran profesionista no me lo enseñaron en la escuela, lo había aprendido yo.

Otro de los grandes retos fue tener que reportarle al director; eso me hizo aprender a trabajar con mucha calidad, ser muy minuciosa en todo lo que hacía y sabes, me gane su respeto y yo encantada de trabajar con él porque aprendía mucho; no tanto de cuestiones técnicas sino habilidades sociales.

Lo mejor que aprendí de mis jefes

En mi primer empleo tuve cuatro diferentes jefes;  pero aprendí más de dos de ellos, del primero que es el que me abrió las puertas cuando estaba una buscando la oportunidad como practicante, él me cambio totalmente la perspectiva que en aquel entonces yo tenía de un gerente: me enseñó el poder de la amabilidad en el trabajo; a reconocer el esfuerzo y trabajo de todos los empleados, a ser humano y a ganarte el respeto a través de un trato digno y trabajo de calidad.

El segundo con el que aprendí tanto fue con el director; detrás de esa capa de persona dura y estricta (que lo era y mucho) había una grande persona, de él aprendí que: si tienes que decirle a las personas lo que eres o quien eres, entonces NO lo eres; me enseñó que hay tres decisiones importantes en la vida: Qué carrera vas a estudiar, con quién te vas a casar y si quieres tener hijos. Él me hablaba mucho de la vida, de libros que lo habían marcado, de su experiencia laboral y me daba muchos consejos y eso en verdad lo agradezco.

Mis mayores aprendizajes en esta etapa

  • Puedes conseguir lo que te propongas, aun y cuando lo veas difícil. Sí, tienes que esforzarte mucho, pero si tienes tu objetivo en mente y es algo con lo que en verdad vibras, es posible.
  • Creer y confiar en mí y en mis capacidades.
  • El poder de ser autodidacta.
  • A dar lo mejor de mí.
  • Aunque seas jefe nunca debes perder la humildad, la generosidad y el ser humano con todos los empleados.
  • A trabajar en equipo.
  • Ser buena profesionista.

Después de cinco años trabajando ahí fui despedida injustificadamente; debo confesarte que eso para mí fue un golpe muy duro, pues como te he comentado di lo mejor de mí; pero lo acepte, solté, confié, le di la vuelta a la página y sabía que llegarían cosas mejores, aunque claro que me llevo tiempo. Los duelos, las perdidas necesitan tiempo.

Recientemente escuche un concepto que me llamó la atención: “La despedida maravillosa” y habla sobre las etapas que a veces se terminan cuando menos lo esperamos; sin embargo, lo podemos ver y puede ser algo positivo, ya que se abre un mundo de posibilidades. Quizá sea la prueba que necesitamos, para hacer cambios verdaderos.

Mi segundo empleo

Cuando fui despedida de mi primer empleo; estuvo conmigo una persona muy especial que me apoyó en esos momentos difíciles, mi esposo, en aquel momento mi novio; él me hizo entender que el haber salido de aquel trabajo, lo podía ver como una gran oportunidad de crecimiento y pasar a una mejor etapa y así fue.

Me propuse conseguir un empleo en una gran empresa; como jefa de calidad y así lo hice, tuve que rechazar varias ofertas, porque no eran lo que quería.

Cometí un error cuando estaba en mi búsqueda, me encajone en un solo giro empresarial, yo había salido del sector automotriz y empecé a buscar solo en empresas automotrices, pero después me dije: ¿por qué no intentarlo en otros sectores también? Así que empecé a enviar y entregar curriculums en las empresas en las que me gustaría trabajar. Fue un proceso largo, pero aprendí y lo disfruté. Confiaba en que algo muy bueno llegaría.

La contratación

Mi proceso de búsqueda de trabajo y entrevistas fue otra cosa que no aprendí en la escuela. Al principio me sentía insegura, pero fui a tantas empresas, que poco a poco adquirí confianza y ya no dudaba en lo que estaba pidiendo como sueldo, ni de los conocimientos que tenia.

Después de una larga búsqueda; paso algo muy curioso,  vi varias veces una oferta donde buscaban una jefa de calidad para una empresa de almacenaje y logística en el giro de alimentos; yo muchas veces la ignore, porque mi experiencia no era en calidad alimentaria, después me dije esta oferta ya lleva bastante tiempo y siempre me aparece, así que finalmente me postulé.

El mismo día que me postulé me llamaron; fuí a entrevista y sinceramente cuando salí de ahí, salí muy desanimada porque sentí no me había ido bien. Fueron tres los gerentes que me entrevistaron y me hicieron muchas preguntas de calidad específicamente de alimentos y yo no sabía, con toda honestidad respondí que no sabía; sin embargo, les hice una propuesta de como lo que yo sabía lo podía aplicar para lo que necesitaban; sin embargo, en ese momento yo sentí que no había sido suficiente y me despidieron con el tradicional: “Nosotros te llamamos”.

Al día siguiente me llamaron para decirme que había sido yo la persona seleccionada y que me presentará para entregar documentos y firmar contrato, yo estaba muy sorprendida y una vez más comprobé que cuando algo es para ti, si sigues las señales, confías y trabajas en lo que quieres, el universo conspira para que las cosas lleguen a ti.

Una importante decisión

Ese mismo día que me llamaron de esa empresa, yo ya tenía una entrevista más; no quise cancelarla, así que asistí. Me fue muy bien  y ese mismo día, el Gerente de Calidad me dijo: “estás contratada”. En ese momento tuve que tomar una decisión importante; me habían dicho que si en 2 empresas de diferentes sectores, la primera en el giro de los alimentos y la segunda era automotriz.

Tuve que hacer una evaluación rápida entre una y otra; el sueldo era el mismo, al igual que el puesto; la empresa automotriz quedaba a 5 minutos de distancia de mi casa y la otra a 30. Finalmente elegí la empresa de alimentos; porque aunque la distancia no me favorecía, para mí era algo nuevo y quería aprender cómo era el proceso de los alimentos; la segunda oferta era muy parecida a mi primer empleo, en cuanto al proceso y me pareció una excelente oportunidad probar algo nuevo y no me equivoque en mi decisión.

Mis mayores retos en este empleo

Mi primer reto fue aprender la normatividad de la industria de los alimentos; sin embargo, eso no fue lo más complicado, lo realmente difícil fueron las responsabilidades.

Ahora tenía que negociar; tratar directamente con clientes y con uno de ellos al principio me llevaba muy mal, sentía que todo el tiempo ponía a prueba mis conocimientos y la mayoría de las veces me contradecía; aprendí a tolerar la frustración, a liderar un equipo  grande, a hacer que mis compañeros se involucran en todo lo relacionado con la calidad; estos son temas que no se aprenden en la escuela… Al final estos conocimientos se complementaban con lo que ya había aprendido antes y pude hacer un buen trabajo.

Aunque yo no era ventas, frecuentemente tenía que hacer negociaciones con los clientes, porque el tema de la calidad es muy importante, sé que en todos los sectores lo es, pero en las empresas de alimentos es el triple. La primera vez que tenía que reunirme con un cliente para un trato yo estaba muy nerviosa, pero logré convencerlo y para la empresa en la que trabajaba fue algo muy positivo conseguir ese negocio.

A principios del año en que salí de trabajar, me habían asignado que además del departamento de calidad, administrará el área de Mantenimiento; para mí fue un gran reto; sin embargo lo tomé y mi jefe estaba muy contento con el trabajo que estaba haciendo, aunque para mí las responsabilidades se multiplicaron y yo ya era mamá, pero te puedo decir que lo hice muy bien.

Mis mayores aprendizajes en esta etapa

  • Aprendí a confiar aún más en mí.
  • Considero que fui una buena líder.
  • Desarrollé nuevas habilidades que en la escuela no enseñan: negociación, tolerancia a la frustración, tratar con personas complicadas, liderar un equipo grande de trabajo.
  • Ser jefa del área de Mantenimiento y hacer bien las cosas; pocas veces vemos a mujeres encargadas de áreas como está, pero si es posible 😉
  • Conocí unas condiciones de trabajo que no conocía; abrí mi mente, en cuanto a que si hay empresas que se preocupan por sus colaboradores.
  • Una vez más caí en manos de un buen jefe y aunque en lo laboral a veces no coincidíamos; en lo personal fue una gran persona, jamás de negó un permiso; mi periodo de lactancia cuando fui madre me lo duplicó, en momentos complicados me apoyó, confiaba en mí..
  • Me gane el respeto de mis compañeros y aunque fue difícil al principio se creó un gran ambiente laboral.
  • Yo antes pensaba que en los trabajos era complicado tener amigos reales, aquí comprobé que no es así, ya que en esta empresa pude hacer dos buenos amigos, amistad que al día de hoy permanece 🙂

Mi empleo actual

Le he dado un giro de 180° a mi vida profesional y simple y sencillamente puedo decirte que ha sido realmente transformador; hoy me dedico a atender a mis clientas y alumnas del curso: “Homeschooling-primeros pasos” un curso pensado para todas aquellas mamás que están empezando o están a punto de iniciar el homeschooling en su familia.

No puedo estar más contenta y agradecida con las personas que han confiado en mí y si a ti te interesa formar parte de mi academia eres más que bienvenida, en el enlace de arriba te dejo toda la información. Si no quieres pasar horas y horas investigando e ir al grano iniciando con éxito la educación en casa y con mi acompañamiento como tu mentora, te invito a formar parte de esta comunidad de madres y padres homeschoolers.

Hoy trabajo con madres y padres maravillosos, comprometidos con la educación y crianza de sus hijos y eso me llena de una gran satisfacción y lo hago con un inmenso amor. Realmente disfruto y estoy muy enamorada de mi proyecto y por supuesto muy comprometida con cada una de mis clientas, lectoras y miembros de mi comunidad.

Adicional he sido invitada en algunos otros proyectos online para ser tutora de algunas formaciones y no puedo estar agradecida y sentirme bendecida de llegar a proyectos que los siento como míos, me hacen vibrar y son totalmente acordes a mis valores y convicciones, rodeándome de grandes personas y teniendo los mejores jefes, personas con una calidad humana inimaginable, un corazón gigante y muy comprometidos así como yo con sus clientes. Así como también, he tenido la oportunidad de tener a  los mejores alumnos, todos muy especiales y personas extraordinarias.

He vuelto a actividades que siempre he disfrutado, pero que por un tiempo largo deje de hacer, como es la escritura.

En esta nueva etapa he conocido a personas extraordinarias; compañeros del mundo online; alumnos increíbles; madres maravillosas; los mejores jefes y compañeros de trabajo, hoy más que nunca agradezco y estoy inspirada a seguir y siempre dar lo mejor de mí, porque como lo has podido ver siempre me comprometo en mis empleos y hoy más que nunca estoy comprometida con educación en casa y sé y confió que vienen muchos más aprendizajes y muchas cosas buenas

Cuando te das cuenta que el trabajo si se puede disfrutar

Como has podido ver todos mis empleos me han gustado; sin embargo, lo que hago hoy en día me llena plenamente. Para mí no es nada complicado levantarme todos los días temprano y dejar de asistir a algunos eventos para dar la mejor atención a mis alumnas.

Me siento motivada, simplemente feliz con lo que estoy haciendo. El simple hecho de que tú me leas es una gran satisfacción y te lo agradezco de corazón. Recibir mensajes de agradecimiento de personas que me escriben de México y de muchos otros países del mundo como Holanda, es para mí algo maravilloso, que no imagine; porque créeme cada artículo que escribo es con toda la intención de ayudarte, al igual que mis formaciones. Además de que lo hago desde mi experiencia esperando de todo corazón que extraigas algo positivo.

Es por eso que hoy quiero darte las gracias por ser parte de mi comunidad o simplemente por leer mis artículos, de alguna manera formas ya parte de un sueño hecho realidad y estoy segura y confiada de que vienen cosas mejores.

Te mando un abrazo y sabes que aquí tienes una amiga dispuesta a leerte y a escucharte cuando lo necesites, porque esa es la esencia de “Educación en casa” acompañarte, escucharte sin que nadie te juzgue y donde puedas ser comprendida. Gracias, gracias, gracias por estar aquí, te mando un fuerte abrazo 🙂

 

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